Buenos días y buena suerte (9.02.11) - La Productividad
 

            La canciller alemana Ángela Merkel pasó por Madrid como una apisonadora y en un espacio corto de tiempo ha bendecido, en algunas cosas, a nuestro presidente de gobierno, Sr. Zapatero, y en otras le ha vuelto a recordar que aún tenemos deberes pendientes. Esta señora se ha convertido, por la eficacia de su nación, en el Kaiser de nuestros días, en la locomotora que empuja Europa. Actúa como la actual líder de la Unión Europea y tiene la tenacidad suficiente para, poco a poco, ir imponiendo sus criterios. En este ambiente económico que nos rodea, debido a la crisis, hay una frase que brilla sobre todas las demás: ahorrar más y aumentar la productividad. No me cabe duda de que todo el mundo entiende la palabra ahorrar pero no estoy tan seguro que entienda la palabra productividad y sus implicaciones. Es una palabra que tiene mucho fondo y distintos componentes. A ello me dedicaré en este comentario.
            La productividad se define normalmente como la relación entre la producción obtenida en bienes o servicios por un sistema de producción y los recursos utilizados para obtenerla. No es lo mismo que una fábrica produzca 100 coches con unos determinados recursos a que otra sólo saque al mercado 80 con esos mismos medios. La primera es más productiva que la segunda. Eso lo entiende todo el mundo. Pero para conseguir mejor productividad hay que tener en cuenta muchos factores: la educación, que supone trabajadores mejor preparados; el capital tecnológico invertido en la planta de producción; las infraestructuras que abaratan los costes de las materias primas o productos intermedios; las horas perdidas por huelga; los costes salariales; la calidad de la dirección; etc. Son muchos los palillos que hay que tocar para que el resultado final sea mejor que el del competidor. Sin olvidar que el producto tienen que salir con la calidad y el precio que exige el mercado.
           ¿Cuáles son las carencias más importantes que tiene España para aumentar su productividad? Son distintas según que el entorno sea el Estado o el  ámbito  Empresarial. Por poner un ejemplo, dentro del primero, podría estar la racionalización de la Administración Pública o el reciente acuerdo sobre las pensiones o una evaluación rigurosa de la eficiencia del gasto público. En el ámbito Empresarial podría incluirse una mejor legislación laboral o un mejor marco regulatorio empresarial que facilite la constitución de compañías o un mayor acceso de las mujeres a los puestos de alta dirección. Todos son discutibles, admiten matices, pero lo que resulta para todos evidente es que la Educación deber ser una prioridad. El abandono escolar que alcanza en España el 31,2 % tiene que ser atajado porque duplica la media de la Unión Europea y triplica el límite del objetivo impuesto por Europa 2020 del 10%. El sistema educativo español debe reformarse mediante la implantación de una serie de medidas que garanticen a los alumnos una mejor preparación para ingresar en el mercado laboral, mayores opciones laborales, así como una mayor productividad de los futuros empleados. Y esto no es sólo un problema del Estado, también toca a cada persona y a cada familia. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
Volver
Subir