Buenos días y buena suerte (4.07.11) - Ministerio Fiscal
 

            Leo en un periódico local que el actual fiscal jefe de Zamora, Rafael de Vega,  ha sido renovado oficialmente por otros cinco años más en su puesto y que considera que ha sido muy positivo este periodo al frente de dicho cargo. Cabe pensar que esta valoración viene de su propia opinión, no necesariamente de lo que piensan los ciudadanos, colectivos cívicos, organizaciones varias  y partidos políticos. Posiblemente su opinión sea muy diferente a la que tiene el fiscal jefe sobre su trabajo o incluso no tengan ninguna opinión porque ha pasado inadvertido ante lo que ocurre en esta provincia y ciudad, que son muchas cosas, algunas visibles y otras no tanto. Los ciudadanos ya estamos acostumbrados a estas valoraciones oficialistas y endogámicas,  muy reproducidas y repetidas. Entiendo que los recovecos del poder siempre están llenos de laberintos, pasadizos y claroscuros donde uno se puede ocultar o puede usarlos como justificación  a lo que se hizo o se dejó de hacer.
            Supongo, como ocurre el todas las profesiones, que hay fiscales que arriesgan y otros  que se quedan quietos esperando que los casos les lleguen a su mesa. Los habrá que siguen en profundidad las diversas dinámicas que ocurren en su provincia y otros que se van a su casa, en otro lugar, y se olvidan de todo hasta el día siguiente por muy cargada que vaya su cartera. Eso ocurre en todos los ámbitos sociales. Algunos podrán hacer valoraciones públicas de su trabajo y otros no harán nada, pero ¿dónde está la verdad? Siempre es difícil encontrar la verdad, querer conocerla en profundidad y es más fácil hacer una declaración generalista para quedarse tranquilo. Pero en muchos casos, las cosas no son así, van por otro camino.
            El ministerio fiscal es una pieza importante en una sociedad moderna y democrática pero a su vez muy compleja y llena de intereses económicos y de ansia de poder. Hay muchos sectores conflictivos pero en España resalta el sector inmobiliario que ha jugado un papel vital en la destrucción de entornos ecológicos, desfiguración de ciudades y litorales, pelotazos económicos y sospechas de financiación a partidos políticos. En Zamora también han ocurrido estas cosas a menor escala ¿Ha estado la fiscalía presente y activa en esta realidad? Puede que sí pero personalmente tengo mis dudas. Desde luego, algunos tenemos la impresión que en estos temas urbanísticos, ya sean procedimientos de aprobación de Planes Generales, informes de impacto ambiental, financiación a partidos y actuaciones concretas de actuación, es, desde no hace mucho tiempo, cuando las fiscalías  han empezado a ser más diligentes y activas pero unas más y otras menos.
            Y como decía antes, a nivel personal,  están las actitudes activas o pasivas que juegan un papel importante para llegar o no llegar al fondo de las cosas. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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