Buenos días y buena suerte (18.04.12) - Sobre el Gobernador del Banco de España
 

A pesar de las cosas que nos están pasando en España  en casi todos los ámbitos no solo de la política, la economía, los sucesos sociales en incluso los deportivos, los actores principales de actuaciones sospechosas o corruptas, salvo muy contadas excepciones que habría que enmarcar, siempre alegan que tienen la conciencia tranquila, que volverían hacer lo mismo que hicieron y que todo estaba justificado.  Dentro de este grupo podemos meter a la monja María Gómez Valbuena por el tema de los niños robados, a políticos ya de sobra  conocidos como Jaime Matas y Francisco Camps, incluso a nuestra alcaldesa Rosa Valdeón sobre el tema de la Sociedad de Turismo ya liquidada o al ciclista Alberto Contador por el tema del dopaje. En esta breve  miscelánea tenia también  incluido  al alcalde de Santiago de Compostela sobre el IVA que no declaró a Hacienda pero después de muchos forcejeos le han obligado a presentar su dimisión, lo que honra a su partido. No cito más porque el tiempo no lo permite pero tengo un montón. Esto es un síntoma más de nuestra debilidad social e indicativo de la baja calidad educativa y responsabilidad social con la que hemos sido educados. Es una muestra de nuestra mediocridad social y política, donde gana terreno el cinismo y la mentira además de extender la tolerancia hacia la corrupción. Todo el mundo busca su disculpa para no asumir la principal, que es su dimisión y reconocimiento de culpa.

Otro personaje que ha seguido este camino de mirar para otro lado, en este caso ligado al PSOE para que nadie se mosquee, es el actual gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fdez. Ordoñez ya muy cerca del fin de su mandato. Este señor fue nombrado por el Gobierno socialista en 2006 y claramente es uno de los responsables, junto con otros ya sean políticos y gestores, de la bancarrota que han sufrido nuestras Cajas de Ahorro. En su despedida ante el XIX Encuentro del Sector Financiero, él mismo alababa su gestión y eludía cualquier responsabilidad en lo sucedido al sector bajo su supervisión ¿Cómo es posible tener una cara tan dura después de lo que ha ocurrido en el sector, con fiascos tan evidentes como lo sucedido en la Caja de Ahorros del Mediterráneo, Caja Sur, Caja Castilla-La Mancha, las cajas gallegas,  Cataluña Caixa o el Banco de Valencia? Por no hablar de la permisividad en política de remuneraciones a sus directivos. La responsabilidad de un supervisor es controlar, comprobar, analizar y prever. Casi nada de eso fue realizado por el Banco de España. Sólo se proclamaba a los cuatro vientos que teníamos el mejor sistema supervisor del mundo, expresión muy usada en este país y que nadie se cree, pues ya ven las consecuencias. Al Sr. Fernández Ordoñez se le acusa de haber sido más político que buen profesional y que siempre estuvo sometido a los que le nombraron. Igual que el Sr. Zapatero no quiso ver lo que se nos venía encima, al Sr. Ordoñez le paso otro tanto.

Ahora que está a punto de irse se atreve a dar consejos al Gobierno del PP, que calló con el PSOE: aumentar y mejorar el capital de las entidades si la crisis empeora;  seguir buscando instrumentos de crédito para las PYMES; avanzar en la reducción de órganos de gobierno de las cajas; dotar al Banco de España de instrumentos que le permitan hacer la supervisión de manera más ágil y de seguir respetando la autonomía del Banco de España.

Como ha comentado y escrito un analista económico presente en la reunión  “En el discurso de Sr. Fernández Ordoñez ante un granado auditorio profesional, el gobernador no esbozó ni una mínima autocrítica, ni una somera disculpa por la ineficiencia de la entidad que dirige, ni una alusión a la responsabilidad del desmadre de las cajas de ahorro en España que han llevado al sector financiero a una preocupante situación. Simplemente una descripción complaciente de su gestión, una explicación de las dificultades que le habrían eximido de responsabilidad y una despedida  casi triunfante del hombre que acumula más responsabilidades políticas y técnicas en la crisis financiera española, que se focaliza en una gestión de las cajas de ahorro que el Banco de España atacó poco, mal y tarde. La clase dirigente vuelve a ofrecer un recital de frivolidad, irresponsabilidad y prepotencia. Porque, asómbrense, el discurso del supervisor de la bancarrota cajista fue aplaudido al concluir su texto de descargo. Increíble pero cierto. Así nos ocurre lo que nos está ocurriendo”. Sin comentarios. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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