Buenos días y buena suerte (23.05.12) - Plan Bolonia y Educación
 

          ¿Recuerdan la polémica que se levantó hace apenas unos años sobre la aplicación del conocido Plan Bolonia en la Universidad Española? Las carreras se empezaron a estructurar en grados, masters o doctorados y su duración pasó a ser de cuatro años en lugar de cinco en las más comunes que eran los grados. Se tenían que cambiar muchas materias, reducir el tamaño de alumnos por clase, las Autonomías deberían eliminar carreras repetidas en distintos Campus Universitarios y se suponía que los profesores deberían cambiar sus métodos de enseñanza ¿En qué situación estamos en este momento? He intentado bucear documentalmente en ello y he sido incapaz de llegar a una conclusión clara y contundente. Cuando hablo con amigos profesores sobre el tema no me trasmiten buenas vibraciones. Por otro lado, este nuevo planteamiento educativo iba asociado a una mayor aportación económica a la Universidad por parte de la Autonomías, situación que no se ha producido. Conociendo lo difícil que es llevar a cabo cambios profundos en la Universidad Española y la verborrea que rodea ciertas manifestaciones tanto de políticos como de  rectores, me temo que las cosas pueden no haber cambiado demasiado. Me gustaría equivocarme y que alguien me lo demostrase no con palabras sino con datos creíbles, teniendo en cuenta a profesores y alumnos. Porque una de las características genéticas que tenemos los españoles es ser ampulosos a la hora de hablar de nuestras cosas pero la realidad no suele parecerse en nada a lo que se ha dicho previamente. No sé si llamarlo mentira pero se le parece mucho. Personalmente, a la primera, no me creo nada de lo que proviene de ciertas instituciones ya sean políticas, administrativas, judiciales, económicas y académicas. Si echamos una mirada a nuestro alrededor, ahora que nos están pasando tantas cosas, vemos que nos han estado engañando por todos los lados. Ahora bien, cuando escuchabas  a los respectivos interesados, todo sonaba muy bien.  Además las instituciones a través de sus interlocutores  o portavoces ya manejan muy bien las técnicas del caradura, es decir, te la están metiendo pero poniendo cara de fiabilidad. Me cansaría de poner ejemplos reales ocurridos durante estos dos últimos años y no te digo nada durante los últimos tres meses. El lenguaje alambicado y circular, introduciendo matices a medida que pasa el tiempo, lo manejan muy bien. Ciertas palabras que antes todo el mundo entendía, ahora significan otra cosa distinta.
          Pero volviendo a temas de educación, sea Plan Bolonia, universidad, institutos o colegios, casi todos los docentes que conozco  tienen la moral por los suelos. Parecen que han tirado la toalla ya que no pueden controlar su aula. En unos casos por la heterogeneidad de los alumnos en lo referente a formación, en otros por lo difícil que es mantener un orden y atención mínima entre los jóvenes, también por la carencia de autoridad del profesor ante sus alumnos y padres y finalmente por la cantidad de cosas que tienen una buena parte de los estudiantes en sus cabezas que les interesan más que lo que está explicando el profesor como por ejemplo: atender a los mensajes del móvil, hablar con el vecino, ver cómo puede ligar a su compañera, qué hará ese fin de semana o la ropa que le gustaría comprarse. Muchos docentes no aguantan tanta presión y están buscando puestos más cómodos o anticipando su jubilación.
          Como siempre decimos, la educación es uno de los pilares del futuro de un  país pero, por desgracia, tampoco nos encontramos ahora en el mejor momento. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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