DE QUÉ MODO SE HIZO MODERNA ESTA CIUDAD

 
 

            Pues este titular es el que mas justamente puede expresar el contenido de la publicación recientemente  presentada   por el Instituto de Estudios Zamoranos, que tiene por título “Arquitectura y Urbanismo en Zamora (1850-1950)” y cuyo autor es el  doctor  e historiador Álvaro Ávila de la Torre, reconocido por su amplia dedicación y por sus trabajos  relacionados con las materias citadas. Vaya por delante la admiración e interés que he sentido  al recorrer las páginas  de este libro compuesto por dos volúmenes. Sin duda  es una obra que tiene que colmar las expectativas de los patrocinadores  y del propio autor. Su valor documental  la convierte en valor de referencia para las sucesivas obras que  se ocupen  del urbanismo de esta ciudad, por ser una fuente de información pormenorizada  de los datos relativos a dicha práctica y de su concreta realidad arquitectónica, así  como de la forma en que  se produjo  la gestación  de las distintas políticas y decisiones  que estructuraron  la ciudad. Es un libro  que, a pesar de la vertiente técnica en que se desarrolla, trasluce el acontecer del día a día en las decisiones municipales y corporativas de la ciudad. Esto es lo que la hace tan apasionante pues  nos revela aspectos de la sociedad civil actuando  dentro del marco de la vida cotidiana  de la ciudad .Y de cómo se originaron  situaciones que tuvieron su evolución y pudieron ser resueltas o que quedaron  estancadas ya  en  pleno siglo XIX. Ello nos demuestra la persistencia de conflictos que tuvieron ya un lejano origen y  ahí siguen enquistados sin solución inmediata, pero que también pueden ofrecer nuevos márgenes para la esperanza, dados los medios y objetivos actuales.
                        Publicaciones como la que comento contribuyen a acercar  al  público los problemas  característicos de los cascos  antiguos de las ciudades. Existe la sospecha de que el abandono en que se encuentran  zonas antiguas de ciudad se debe a la falta de apoyo por parte de los ciudadanos, carentes  de fuentes  de información fiables y del   retraimiento   de los políticos que temen verse  comprometidos con  los complejos procesos de gestión y los largos plazos que se contemplan en el tipo de actuaciones necesarias para su renovación. No obstante, y contando con las actuales condiciones socioeconómicas,  va ser necesario atender a la recuperación de estos cascos antiguos visto el derroche de inversión y mantenimiento que se han producido en el desarrollo  de las modernas extensiones de ciudad y que han provocado el colapso financiero en que se está sumergido al conjunto del país. Obras como la presente publicación son oportunas en el momento actual  ya que  permiten ampliar este tipo de conocimientos al público en general.
                        Lo que hace tan atractiva la lectura de esta publicación es que nos acerca  a  la intrahistoria de la ciudad. Los regímenes políticos, con sus cohortes de personajes pasan en el tiempo pero la ciudad sigue su andadura obedeciendo a sus propias leyes. La época que recoge el libro que comentamos  se desarrolla en un clima de bonanza económica para  la ciudad. Los personajes que van a ser actores de su transformación son el pueblo llano que, como personajes de coro, tienen una presencia pasiva y los papeles protagonistas fueron copados por los que formaban parte de laDE QUÉ MODO SE HIZO MODERNA ESTA CIUDAD. Antonio Viloria nueva  burguesía comercial: los empresarios  de los grandes almacenes  y  de las fábricas, especialmente harineras. Serán ellos los que  marcarán los objetivos y  los que contribuyan a  configurar la nueva realidad. Si analizamos  el carácter de las reformas fundamentales  que van a impulsar  la ciudad, todas tienen un significado de tipo económico. Por ejemplo será prioritaria la reforma de los circuitos comerciales dentro de la ciudad. Así la centralización en un Mercado general permitirá la supresión de los mercadillos cotidianos en calles y  portales. Y en correspondencia, y en  el mismo sentido,  se organizará la síntesis de comercio y vivienda dentro de  cada bloque de edificación  que hasta entonces  compartían espacios en los portales del acceso general desde la calle. Ya desde entonces quedaron  separadas  ambas funciones de acceso para los residentes y  el comercio, dando lugar a la caja de escalera, segregada y autónoma  de las viviendas. Ello vino a reforzar la idea de  la separación de cada vivienda unifamiliar  compartiendo la escalera general  externa a ellas. Son aspectos que merecen una especial atención porque demuestran la evolución de las relaciones  del parentesco tradicional que traducen las formas tradicionales de alojamiento y el papel independiente  que empiezan a jugar los locales comerciales. Lo cual dio  lugar a nuevas tipologías  para las viviendas y  de sus equipamientos de acompañamiento tales como el comercio.
                        Lo descrito es una muestra de los cambios que sufrió la ciudad para acomodarse a las nuevas necesidades y funciones. Convencidos como estamos de la validez y vigencia  de la ciudad tradicional, tendremos que seguir aportando ideas para hacer frente a los nuevos cambios. La publicación que comentamos nos da cuenta de  la peculiaridad con que se han ido produciendo los episodios que han contribuido a definir la actual forma de la ciudad.
                        Solo me resta reiterar  la admiración que he sentido por la forma atractiva y el contenido pormenorizado y exhaustivo de la publicación que ayudará a la  comprensión  de la evolución urbana  acaecida a lo largo de este periodo de tiempo, teñido en ocasiones con trazas   de optimismo pero también otras inmersas dentro de convulsiones  trágicas. En cualquier caso la obra  se constituye como un verdadero modelo para los que deberán  cargar con el peso de las   decisiones  que van a perfilar el futuro de la ciudad.
                        Esperemos  que esta publicación  vea cumplido el objetivo  de ampliar   el conocimiento  por parte de la ciudadanía , en especial  de los responsables gestores urbanísticos, y obtenga  el reconocimiento de innumerables  lectores y de  que estos lleguen a constituirse en  una consciente y sólida opinión pública .

Antonio Viloria
Zamora, 24 de mayo de 2012

 
 
 
 
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