Buenos días y buena suerte (27.06.12) - “Comentarios de Manuel Castells”
 

        Cada vez es mayor el clamor de indignación que está experimentando la sociedad no sólo española sino también europea sobre la situación actual y la forma de proceder de la clase política en general. Esto se nota no sólo en las encuestas sociológicas publicadas sino también en múltiples entrevistas a personas de prestigio o intelectuales, en los distintos movimientos sociales ya se llame 15-M o de otro tipo así como en la gente común cuando hablas de lo que nos sucede. Una de las más reciente es la de Manuel Castells, sociólogo de prestigio internacional que no entiende cómo la gente aguanta esta clase política con el espectáculo esperpéntico que está dando, preocupados por salvar unos bancos para que se salven ellos, en circuito cerrado, mientras todo se va hundiendo. La única salida es que las personas tomemos las riendas de nuestro destino y nos unamos ya sea mediante redes sociales en Internet o juntándonos en las plazas y calles de la ciudad al grito de No nos representan. Unidos es la forma de perder el miedo.
        Según el Sr. Castells los mercados, aunque parezca que no tienen rostro, sí que tienen estrategias financieras que van tomando sus decisiones para su propio enriquecimiento. En muchos casos juegan a provocar crisis para obtener enormes ventajas como ha sucedido muchas veces en la especulación sobre monedas o provocando liquidaciones bancarias para consolidar estrategias que favorezcan las nuevas estructuras que se van creando. Ellos si que tienen muy claro lo que quieren conseguir. Este tipo especial de capitalismo especulativo se apoya en la tecnología para mover con rapidez capitales o en modelos matemáticos para crear productos financieros cada vez más arriesgados que confunden y engañan al ciudadano normal. No podemos seguir con el mismo modelo económico especulativo que nos ha llevado a la crisis. Tenemos que volver al modelo basado en la innovación y en la productividad.
        En la actualidad, a la hora de votar, la gente no tiene otras alternativas ya que el modelo político actual no se corresponde con la sociedad real. La sociedad occidental sigue creyendo en la democracia pero no en este tipo de democracia dominada por los partidos tradicionales que la han provocado. Por ello hay que aumentar la presión social para convencer a ciertas élites políticas que si quieren sobrevivir hay que abrir nuevas vías de transformación social. Hay un ejemplo real de que esto puede suceder si la gente lo quiere. Es el caso de Islandia, país que se encontró en 2009 que todos sus bancos estaban quebrados por haber apostado a este capitalismo especulativo. Los bancos fueron nacionalizados y los dos grandes partidos, que se habían alternado en la gobernanza del país desde 1927, fueron laminados y desaparecieron del marco político. Incluso llevaron a los tribunales de justicia a su primer ministro. Decidieron nacionalizar la banca, devaluar su moneda y redactar una nueva constitución hecha entre todos los ciudadanos de una forma participativa que está a punto de ser votada. Muchos pensaran que eso se ha podido hacer porque Islandia es un país pequeño, de unos 330.000 habitantes y no les faltará razón pero también indica que hay posibilidades de hacer cosas diferentes. Lo que no podemos permitir es que todo siga igual. En el caso de Bankia, aquí en España, estamos viendo como se protegen los políticos para evitar o alargar la creación de una comisión de investigación o los casi inexistentes casos de personas, que habiendo tenido responsabilidades en todo lo que está sucediendo, se van de rositas a sus casas con indemnizaciones millonarias. Siempre somos los mismos quienes pagamos los platos rotos.
        Los ciudadanos somos la única esperanza; de nosotros depende que todo se mueva por el buen camino. Debemos tomar el control sobre nuestra vida y no dejarlo en manos de estos políticos que cada vez nos representan menos a pesar de haber sido votados. Se aprovechan de que cuando se está con el agua al cuello solo se piensa en sobrevivir y el miedo nos atenaza. Como opina el Sr. Castells, las personas están cambiando de forma de pensar. Ellas son la gran esperanza. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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