Buenos días y buena suerte (8.08.12) - Otra nueva farsa
 

        Leyendo el libro de Emmmanuel Carrère titulado De vidas ajenas me encontré una frase, en boca de una magistrada francesa, que me llamó la atención y que es muy común en la Escuela Nacional de la Magistratura según la cual el Código Penal es lo que impide que los pobres roben a los ricos y el Código Civil lo que permite a los ricos robar a los pobres; la magistrada de la novela reconocía que algo de verdad había en el proverbio. Usando un ejemplo algo burdo para que se entienda, si un pobre roba el coche de un rico le aplicaran el derecho penal por su delito y seguro que terminará en la cárcel. Si un rico hace en su negocio un desfalco de millones y deja empobrecidos a miles de personal, le aplicaran el derecho civil y tiene alguna posibilidad de terminar en prisión. Como habrán observado los matices son importantes. Lo que sí es seguro es que el proceso legal del pobre será mucho más rápido que el del rico y que, al margen de la posible igualdad ante la Ley, la capacidad económica para su defensa y presentación de todos los recursos y vericuetos legales del rico serán muy diferentes a los del pobre. Dentro de este grupo también entran los llamados delitos de cuello blanco, expresión acuñada por Sutherland en los años 30 del siglo pasado.

        Ahora estamos asistiendo al bochornoso espectáculo montado por los políticos en la llamada Comisión de Investigación sobre todo lo que ha pasado en el sistema financiero español. Se ha elegido un formato de comparecencias confuso a propósito para dar la imagen de que todos han tenido parte de culpa y así se diluya la responsabilidad y nadie parezca culpable. Otra vez más nos vuelven a consideran a todos los ciudadanos estúpidos. Los asistentes a esta farsa pueden decir lo que quieran, sin aportar pruebas, sin someterse a ninguna verificación. Los parlamentarios presentes hacen su propia lectura en función del partido político al que pertenecen. Vomitivo. Como ciudadano uno siente vergüenza de este parlamento y de los políticos allí presentes.

        En estos casos, si se quiere ser eficaz, hay que olvidarse de los políticos y fiscalías, que no sirven para nada. Hay que formar agrupaciones civiles de ciudadanos que presenten las denuncias directamente ante los jueces apoyados en abogados competentes. Esto exige recaudar fondos suficientes para conseguir pruebas y crear un sólido expediente de investigación en cada caso. Un ejemplo claro lo tenemos en la denuncia que ha presentado el Fondo de Ordenación Bancaria contra los ex directivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, que ha sido acertada por el juez y les ha puesto una fianza de 25,8 millones de euros. Este es el único camino eficaz para llevar a tanto sinvergüenza a la cárcel y desposeerles de su patrimonio; así y todo no será fácil. ¿Hará el FROB lo mismo con Bankia? Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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