Buenos días y buena suerte (29.01.14) - Hoy vamos de refranes
 
         Mi comentario semanal se apoyará en dos refranes españoles, muy conocidos, y como siempre ocurre explican de forma sencilla situaciones complicadas. El primero dice así: “Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo”. Esto se podría aplicar a la Junta de Castilla y León y a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) por todo lo que está ocurriendo alrededor del estado de las aguas del Lago de Sanabria y de su sistema de depuración. Llevan tanto tiempo desmintiendo todo a pesar de que existen  tantas y tantas evidencias refrendadas incluso en sus propios informes técnicos que les convendría ponerse una vez colorados  a seguir haciendo tantas veces el ridículo y perdiendo credibilidad. Ellos son el verdadero peligro del Lago. Esta semana nos sorprende la Junta con la decisión de asumir la depuración de las aguas residuales de los núcleos urbanos del Parque Natural, que desde hace muchos años no funcionan ¡Ya era hora! Pero no debemos olvidar que no sólo estamos hablando de las estaciones depuradoras sino de sus redes de canalización, muchas quebradas, así como del cumplimiento de la normativa europea sobre este tipo de instalaciones además de cerrar los vertidos directos al lago. Por otro lado, si esta estructura, que costó un dineral,  se construyó para un fin muy claro, el de no contaminar con residuos las aguas del único lago glaciar de España, no se debería extrañar nuestro delegado territorial,  Alberto Castro, de que mucha gente piense qué algo habrá afectado a las propias aguas del lago, ya que si no fuese así ¿Por qué se construyeron? Si todo estuviese tan requetebién, ¿Por qué el Sr. Valin, presidente de la CHD, ha ordenado una investigación oficial sobre el exceso de nutrientes contaminantes en el lago, concretamente fósforo y nitrógeno? Ya digo, mejor una vez colorado que ciento amarillo.

        El otro refrán dice: El que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija”. Sería de aplicar al caso del expresidente de Caja Madrid,  Miguel Blesa, que ha sido increpado por decenas de preferentistas que aguardaban su salida de los juzgados de Plaza de Castilla. Este oscuro inspector de Hacienda, protegido por la alargada sombra de su íntimo amigo de colegio, el expresidente  del Gobierno José Mª. Aznar, llegó a la presidencia de la caja con la connivencia de organizaciones sindicales y políticas de la izquierda, sustituyendo a Jaime Terceiro que fue un modelo y un adelantado a su época, con una gestión austera y profesional, propia de un catedrático de Universidad alejado de las intrigas y mediocridades políticas y sindicales que se cernían sobre la Comunidad de Madrid en aquella época. Y ya ven Uds. cómo han acabado las cosas. A muchos nos gustaría que esta sombra alargada fuese la de la cárcel y no la de su amigo el  Sr. Aznar. No sé si habrán aguantado su rabia al leer los correos que se intercambiaba este “personaje” con otros muchos protagonistas de la vida política y económica de este país ¡Vomitivo! Hasta el hijo de nuestro expresidente - vaya chaval, cómo apunta -  le recriminaba y echaba en cara lo desagradecido que era por no conceder todo lo que le pedía su padre ¡Con las cosas que había hecho por él!  Para muchos indeseables, este país sigue siendo su cortijo y sólo cabe una respuesta: Como Ud. mande señor marqués.  Lo escandaloso es que son marqueses elegidos en las urnas. Reconocerán conmigo que ya nos estamos pasando un pelo en eso de la sangre fría. Buenos días y buena suerte.


Antonio Gallego
 
 
 
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