Buenos días y buena suerte (26.02.14) - La Marca España
 
         Reconocerán conmigo que esta idea que tuvo el Gobierno de lanzar la  Marca España se ha convertido en un verdadero cajón de sastre que cada uno lo usa a su antojo y donde caben todas las valoraciones, aunque sean contradictorias. Quizás nació en un momento en que el país estaba por los suelos debido a las múltiples crisis que soportábamos y alguien pensó que había que animar al personal poniendo a relucir lo mejor que teníamos. Evidentemente estaba prohibido sacar políticos y gobernantes porque una gran parte estaban tocados por la corrupción.  La monarquía, que siempre había tenido buen tirón, tampoco podía salir en los videos porque todo el mundo sabía lo que se estaba cociendo con el caso del plebeyo Urdangarin y su real esposa. De la cantera de deportistas, que siempre ha funcionado muy bien, había que excluir a nuestro glorioso ciclismo ya que aún se recordaba en el extranjero los casos de dopaje de la operación Puerto. De nuestra economía había que dejar a un lado a empresarios del sector inmobiliario y del sistema financiero ya que tenían más agujeros que un queso de gruyere. Pero a pesar de tantas exclusiones, alguien dijo ¡adelante!, que a lo mejor se lo creen los millones de parados y así se les hace más suave el mal trago que están pasando.

        Como podrán imaginar nadie se atreve a valorar el impacto que ha tenido la campaña millonaria y a cuántos de fuera, que los de dentro ya tenemos otros problemas, han convencido. Lo cierto es que cuando sale en los medios algún problema nuevo, siempre negativo,  o bien alguien hace una declaración comprometida, aparece el político de turno que dice: “esto daña a la Marca España”. Ya se ha convertido en un sonsonete habitual y hasta pesado. Lo curioso es que muchos pensamos lo contrario, es decir, que cuando la Infanta Cristina compadece para declarar como un ciudadano normal ante el juzgado, eso no daña nuestra marca sino que la fortalece. Vende normalidad democrática contra la corrupción. Si algún día viésemos a los corruptos de la trama Gürtel en la cárcel así como a tantos banqueros que han estafado a millones de personas, eso fortalece la Marca España en vez de debilitarla porque demostraría que la Justicia funciona. Lo que no favorece nuestra marca son sucesos como los acaecidos en la verja de Ceuta, con las acciones tan confusas y contradictorias de los mandos de la Guardia Civil. Ni favorece en nada a nuestra imagen que sean dos jueces los que han sido apartados, y alguno condenado, del caso Gürtel y del caso del Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid por la gracia del dedo del Sr. Aznar.

        Por eso debemos vender nuestra marca e imagen cuando hayamos hecho primero los deberes internos, que son muchos, y no cuando todo está abierto y tenemos la situación social tan desastrosa con tantos sinvergüenzas que se siguen paseando por las calles como si nada. Todo lo demás son faroles caros o fuegos de artificio que tanto gustan a los políticos. Tenemos primero que ganarnos la credibilidad interna antes que salir fuera a vender humo. Buenos días y buena suerte.


Antonio Gallego
 
 
 
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