Buenos días y buena suerte (19.03.14) - Celebración y Recuerdo
 
         Ya pasaron los actos de celebración y recuerdo a las víctimas y afectados de los atentados de Atocha con ocasión de cumplirse los 10 años de los trágicos hechos donde murieron 192 personas y quedaron miles traumatizadas en lo físico y sicológico. Lo mejor de todo ha sido la unión que han escenificado las diversas asociaciones que representan a las víctimas.  No se han podido evitar las alusiones que algunos representantes, de más o menos nivel, han hecho sobre los autores y sus finalidades, dejando abiertas dudas interesadas. Sobre todas, ha llamado la atención las del cardenal Rouco Varela por su taimada ambigüedad, sorprendente en un hombre de Iglesia que debería sobre todo buscar la reconciliación y la cicatrización de las heridas. Este desabrido personaje se ha querido despedir de su cargo con su habitual estilo bronco y soberbio. Como diría él con sus palabras manidas a sus siervos: Que Dios le perdone.  Personalmente no tengo ninguna duda de que la verdad jurídica ya está perfectamente cerrada con el juicio celebrado en La Casa de Campo de Madrid y la responsabilidad  política ya le pasó factura al Partido Popular que nos mintió descaradamente a los españoles en aquellas fechas, perdiendo las Elecciones Generales celebradas unos días después.  Lo demás, aunque les pese a algunos, ya es pura historia.

        En España nos cuesta mucho cerrar heridas, casi siempre debido a sectarismos políticos y me temo que este asunto de los atentados será una más. Tenemos el ejemplo de lo sucedido con nuestra Guerra Civil, por desgracia aún muy candente, a pesar que ya quedan pocos supervivientes. Parece que estos rencores se heredan de generación en generación. Curiosamente también en este asunto de la Guerra Civil, la postura de la Iglesia Católica no ha sido nada clara a pesar de la intensa colaboración que mantuvo con el dictador Franco y el continuo mirar para otro lado cuando no quería conocer la realidad. Solo ha estado interesada en crear mártires procedentes del bando ganador de la contienda ¡Todo un ejemplo de reconciliación!

        Como ya he dicho otras veces, hace tiempo que me alejé de las iglesias, empezando por la católica, ya que desde mi adolescencia tuve la suerte de ver la realidad. Respeto la espiritualidad y las creencias de los demás,  siempre que no me impongan sus principios morales socialmente, cosa que por desgracia lo hemos visto y sufrido en nuestras carnes muchas veces. Todos los gobiernos que hemos tenido no han logrado mantener una postura de equilibrio en este asunto dando al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. El más responsable ha sido el partido socialista que estuvo muchos años en el poder y no abordó este asunto en profundidad. Ya no creo que me dé tiempo para verlo y es una lástima. Pienso que este  aniversario ha reflejado suficientemente el dolor personal y social que creó en la sociedad española, haciéndola diferente en muchos aspectos, también en la vulnerabilidad e inseguridad que todos sentimos desde aquel día. También confiamos que este espíritu de unidad entre las asociaciones que representan a las víctimas no sea un sueño de verano. Buenos días y buena suerte.


Antonio Gallego
 
 
 
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