Buenos días y buena suerte (28.05.14) - Resultados electorales europeos
 
         Los resultados de las elecciones europeas han sido un reflejo de la decepción y la rabia que la mayoría de los ciudadanos tenían acumuladas en sus corazones. No todos los partidos que se han presentado esgrimen las mismas razones aunque los resultados globales tiendan a meterlas todas en el mismo saco. Todos parten del mismo origen que no ha sido otro que la crisis económica y la mala gestión que se ha hecho de ella poniendo por delante las soluciones que exigía el modelo neocapitalista y  liberal a costa de las necesidades de los ciudadanos. Con ello se ha fracturado el equilibrio social y han aparecido partidos xenófobos, de la extrema derecha,  movimientos separatistas así como otros partidos que clamaban contra el monopolio político creado por los partidos de siempre que quieren perpetuarse en el poder como si fuese su finca privada. La corrupción  también ha estado presente en países como el nuestro, ya que no acaba nunca de cerrarse, y donde los principales partidos no ponen todos los medios para atajarla porque tienen parte de sus estructuras sucias por dentro. En fin, que estas elecciones son un crisol del malestar social y la inseguridad que cubre casi toda Europa.

        En España ha sido espectacular el varapalo que han sufrido los dos grandes partidos que ya no han llegado al 50 % de los votos depositados. Parece que el PS se ha dado cuenta, por fin, de su largo camino errático reconociendo sin paliativos su fracaso. El PP aún no sabemos si será capaz de sacar una lección real sobre su situación. El sentirse  ganador puede llevarle de nuevo al engaño. Este malestar de la sociedad española se ha reflejado también en la aparición de muchas formaciones políticas que ninguna supera por ahora el 10% de los votos. Entre ellas, la más significativa, ha sido Podemos que por  su nombre me recuerda al reclamo exitoso de “We can” que usó el Sr. Obama. Al ser un partido nuevo, sin anclajes de pasado y con un mensaje claro y diáfano, tocando la realidad social de los ciudadanos y denunciando a los dos grandes partidos, a los que denomina como castas políticas, ha llegado a más de un millón de votantes.   

        Muchas de estas pequeñas fuerzas quedaran muy disminuidas en el futuro Parlamento Europeo pero su gran momento vendrá en el año 2015 donde se celebran las principales elecciones en España. Ese momento será crucial para medir su verdadero futuro político. Las elecciones europeas permiten más desahogos ideológicos y el ciudadano los tolera mejor que en elecciones cercanas. También la alta abstención y un distrito electoral único las favorece pero en un contexto nacional el ambiente será muy diferente. Aparecerán entonces posibles alianzas entre partidos, que siempre generan tensiones internas así como la mayor concreción de los programas. Ciertos enunciados generalistas dichos en unas Elecciones Europeas no pesan lo mismo que si se dicen en unas nacionales. En general, creo que los españoles debemos estar satisfechos con estos resultados que deberían servir de aviso a los dos grandes partidos  de que los ciudadanos no tragan con todo y que deben modificar su errático camino. También ayudará a madurar a las nuevas formaciones y aquilatar más sus propuestas de gobierno en el ámbito político nacional. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego
 
 
 
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