Buenos días y buena suerte (9.07.14) - Regeneración democrática
 
         A este paso el Sr. Rajoy pasará a la historia política como el presidente de las falsas regeneraciones democráticas, todas de boquilla.  Algo similar anunció  en febrero de 2013 y no hizo nada. De nuevo lo intenta pero nada más enunciado este proyecto ya lo ha dejado para después de vacaciones de verano. Posiblemente, después de los resultados de las elecciones europeas de mayo, no le quedaba otro solución que intentarlo de nuevo a ver si engaña a alguien ya que cada vez está más cerca el año 2015, con todas las elecciones abiertas además del anunciado referéndum catalán pero dudo que con solo hablar baste, más cuando no ha hecho nada respecto a la corrupción que impregna  todo su partido: caso Bárcenas, financiación sospechosa de su propia sede y el caso Gürtel, emponzoñando a una parte de sus estructuras. Así es muy difícil que pueda tener alguna credibilidad y lo que conseguirá es irritar más si cabe a una parte importante de españoles que siguen pensando que el partido conservador está aislado en su mundo y no quiere abordar en serio el problema de la corrupción. Esta táctica de hablar y no hacer nada es muy típica de la derecha española y de un presidente tan conservador y alérgico al riesgo como es nuestro actual presidente.

        Según cuenta algún comentarista político muy cercano a los círculos  políticos y económicos, si el Sr. Rajoy quisiera realmente coger el toro por los cuernos, el de la regeneración política, tendría que adelantar las elecciones generales a principios de 2015, con el objetivo de afrontar una verdadera reforma institucional donde se abordase el modelo de estado que afectaría al tema caliente del independentismo catalán y vasco, este último en situación de espera de cómo termine el asunto Cataluña, además de buscar fórmulas sinceras de regeneración en la representación política. Pero todo ello desborda la personalidad interna y profunda del Sr. Rajoy, por eso tiene tan poca credibilidad todo lo que propone referente a la modificación del statu quo institucional.

        Casi todos los partidos de la oposición ya se han mostrado en contra de esta operación cosmética ya harto conocida y repetida en el partido conservador. Posiblemente el PP crea que con estos mensajes generalistas y la incipiente recuperación económica, que no se cansa de repetir, baste para poder ganar de nuevo las elecciones generales en 2015. También puede confiar en la poca memoria que tienen los españoles aunque el tropiezo obtenido en las elecciones europeas indique que las cosas parecen que están cambiando en la sociedad española. Por ahora todo ha quedado en una noticia generalista que ha perdido valor al día siguiente de producirse. Habrá que esperar a septiembre para conocer si se pretendía algo serio pero me temo que todo seguirá igual.

Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego
 
 
 
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