Buenos días y buena suerte (27.08.14) - Dos problemas sobre la mesa política
 
        El comentario de hoy lo voy a dedicar a dos asuntos de actualidad como son las últimas vertientes que presenta el caso Pujol, el que fuese presidente de la Generalitat de Cataluña durante tantos años y referencia clara del catalanismo; el otro asunto es el debate político abierto sobre el pretendido cambio por parte del PP, en solitario, de modificar la actual Ley Electoral para la elección de alcaldes, primando al candidato que obtenga mayor número de votos. Respecto al primer asunto, resulta sorprendente la nueva estrategia seguida por el ex presidente catalán  al presentar una querella en Andorra por revelación del secreto bancario a la vez que manifiesta que hay una trama oculta para dañar el proceso independista catalán. Parece que  quiere disfrazar lo que él mismo reconoció hace unos días de ocultación de dinero al fisco español con la consiguiente evasión de impuestos. Como consecuencia de ello, están abiertas varias causas contra él con posibles resultados penales aún desconocidos. Por ello el ex presidente pretende, con la presentación de esta querella y sus declaraciones de acoso político,  invalidar los procesos jurídicos abiertos y pedir ayuda al catalanismo visceral para defenderse a su costa. Esta apelación al sentimiento nacionalista es una treta más, tantas veces empleada por los nacionalistas, de usar la bandera y los sentimientos como escudo protector. Confiemos que ni la Justicia ni los catalanes se dejen impresionar y engañar por estas manipulaciones.

        Sobre el segundo asunto, la reforma para la elección de alcaldes que prepara el PP, está clarísimo su oportunismo político ante el miedo que ha causado en los partidos mayoritarios la aparición del llamado fenómeno de izquierdas Podemos. Ahora el PSOE, que está bastante tocado, se opone a esta reforma que ellos mismos propusieron hace dos años, cuando las cosas no pintaban tan mal para ellos. Por otra parte, el propio presidente Rajoy, en febrero de 2013,  aseguró que una reforma de la Ley Electoral no se podía modificar sin consenso, cuando aún no se sabía cómo iban acabar los comicios europeos, con el batacazo que recibieron los dos grandes partidos. Por ello, lo importante ahora no es discutir si esta modificación es legal o no, si es democrática o no, sino el intento de perturbar un sistema electoral  consensuado desde hace tiempo. Lo sensato, ese sentido común al que tanto apela el Sr. Rajoy cuando le interesa,  sería abrir este debate cuando hayan pasado las Elecciones Municipales en 2015. Todo sistema electoral tiene sus ventajas e inconvenientes, dentro de la legalidad y la democracia. También hay que tener en cuenta la idiosincrasia de cada cultura por eso hay que plantearlo en el momento oportuno y no cuando sólo le conviene  a una parte.

        Ambos problemas, están en la mesa y seguirán abiertos durante meses. Ambos se calentaran a tope a partir de septiembre. El primero porque estará más cerca la fecha del anunciado referéndum independentista en noviembre y el segundo por el inicio del curso político. Me resulta difícil pensar que el PP pueda seguir adelante con su deseo de reforma electoral, por el amplio frente opositor.  El tema catalán está muy enquistado y su final es impredecible. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego
 
 
 
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