Buenos días y buena suerte (12.11.14) - El caso Monago, presidente de Extremadura
 
        Supongo que la mayoría de ustedes vieron la cara del presidente de la Junta de Extremadura, José  Antonio Monago, en la convención que celebró este fin de semana el PP en dicha Comunidad. Estaba demudado y congestionado, deseando salir de allí corriendo por el ridículo que estaba haciendo ante sus propios compañeros. También ante sus propios paisanos a cuenta de unos viajes de “necesidad” que hizo  a Tenerife a un promedio de dos por mes; así hasta  32 viajes a Canarias como senador entre mayo de 2009 y noviembre de 2010 con cargo a la Cámara Alta. Como siempre, nos encontramos ante un ceremonial repetido. Primero, el afectado se pone un poco bravío, saca pecho, dice que todo era legal y que se ha abierto una conspiración contra él ya que todos los viajes los había pagado con su dinero y pronto lo demostraría. Pasan unas horas o días y todo ha cambiado; ahora  dice que devolverá hasta el último céntimo ya que no puede demostrar con documentos que los viajes fueron oficiales porque no conserva sus agendas. Parece que su partido, con el Sr. Rajoy a la cabeza,  lo seguirá apoyando aunque eso puede que cambie ya que no van a proponer  su dimisión casi el mismo día que aparece la noticia y en una convención en su propio feudo en Cáceres. Hubiese sido una verdadera bomba ¿Qué hará ahora IU que es el partido que lo apoya? Veremos hasta donde llega o no la coherencia y la cantidad de frases bonitas que estamos oyendo estos días.

        El que no ha tenido tanta suerte ha sido el otro “pecador”, también del PP,  y diputado por Teruel que viajó a Tenerife a costa del Congreso decenas de veces por motivos personales. La presidenta de Aragón le ha obligado a dimitir de forma fulminante ¿Qué habrá hecho este último “pepero” que no haya hecho el primero? Mejor no entrar en terrenos tan personales ya que al parecer compartieron la misma señora.

        De nuevo volvemos a descubrir los españoles de a pie cómo se lo montan sus señorías  ¡Resulta que no era necesario justificar si los viajes eran profesionales o simplemente eran de diversión o libertinaje! Todos tenemos derecho a tener nuestras propias necesidades y debilidades pero dar por sentado que nos la tienen que pagar otros es tener demasiada cara dura. Ante noticas como estas, uno se puede imaginar, sin posibilidad de equivocarse demasiado, la cantidad de tropelías similares que se llevan cometiendo en este país por nuestros representantes. Y en el fondo, parece como muy humano. Supongamos que yo me entero por un colega,  también señoría, que está cargado sus viajes personales a una de estas Cámaras representativas, sea la que sea. Seguro que al descubrir mi sorpresa, me da un golpe en la espalda  y me dice: pero qué tonto eres, si eso lo hace toda la Cámara. En principio, pongo cara de incredulidad  pero después de pensarlo un poco más despacio, me digo a mi mismo: qué tonto he sido y entro en la rueda. Supongo que habrá muchas más canonjías de las cuales nos iremos enterando poco a poco.  

        Si queremos luchar contra la corrupción hay que hablar menos y hacer más. Seguro que hay muchas recetas pero yo les avanzo las que proponen las principales asociaciones de Jueces y Fiscales, que algo saben de eso: *Evitar inaceptables injerencias del poder político en la elección de los integrantes del órgano del Poder Judicial.*Incremento inmediato del presupuesto destinado a Justicia, equiparando el número de Jueces y Fiscales en España a la media europea. *Dotación de medios materiales adecuados a los funcionarios públicos con competencias en la lucha contra la corrupción, reforzando especialmente el auxilio de los órganos judiciales y fiscales que investigan causas de este tipo (unidades de Policía Judicial, de auxilio de la Agencia Tributaria y de la Intervención General del Estado). *Instauración de un nuevo modelo procesal penal, apto y eficaz para combatir las formas de criminalidad del siglo XXI y, especialmente, los complejos casos de delincuencia organizada y corrupción.*Revisión del Código Penal a fin de sancionar como delito la financiación ilegal de partidos políticos. *Mejora de la eficacia de la lucha contra el fraude fiscal, con el consiguiente incremento de medios personales y materiales en la inspección de la Agencia Tributaria. *Reducción del número de aforados en el ámbito político y limitación de su aforamiento a los delitos cometidos en el ejercicio del cargo. *Reforma de la Ley del Suelo y de las leyes que regulan la contratación pública para lograr una mayor transparencia en su ejecución.

        Salud y suerte.


Antonio Gallego
 
 
 
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