Buenos días y buena suerte (26.11.14) - Catarsis social
 
        Aunque ya ha pasado bastante tiempo, ¿Se imaginan a nuestra sonriente alcaldesa, Rosa Valdeón, que  nada más ocupar su mandato hubiese presentado ante la Fiscalía de Zamora toda la documentación referida al intento de compra del nuevo edificio municipal ideado por el anterior alcalde Antonio Vázquez  y  sus adláteres por sospechar que podría contener irregularidades? Seguro que si el alcalde cesante hubiese sido del PSOE o IU le habría faltado tiempo para hacerlo. Aún está a tiempo antes de irse y así, al menos, se la recordaría.

        Pues esto es lo que ha ocurrido en la cercana Salamanca  cuando el presidente de su Diputación, Javier Iglesias, perteneciente al PP,  ha anunciado que llevará a la Fiscalía un posible caso de corrupción dentro de su institución por haber podido favorecer a varias empresas a las que se les concedió numerosos contratos de obras por unos 12 millones de euros entre 2007 y 2014. Este posible escándalo afecta al área de Fomento dirigida por Carlos García Sierra, actual vicepresidente de la Diputación. El vehículo para las irregularidades cometidas ha sido, fundamentalmente, el uso de los contratos menores y de la contratación por el procedimiento negociado sin publicidad, dos fórmulas que la Diputación defiende que son legales a pesar de que son los caminos habituales de la corrupción en las administraciones locales. La noticia enseguida se ha visto interpretada según el interés de cada parte. Un sector del PP considera que se debe a rencillas internas para dañar al hombre fuerte y actual alcalde de Salamanca Alfonso Fernández Mañueco; el PSOE, por su parte, se atribuye parte del protagonismo porque llevaba tiempo investigando  esta posible corrupción y estaba a punto de denunciarla. 

        Sea como sea, creo que es positivo que el presidente de la Diputación de Salamanca haya dado este paso ya que demuestra lo que se lleva repitiendo desde hace tiempo por todos los partidos políticos que están en la oposición, que no es otra cosa que el PROCEDIMIENTO NEGOCIADO SIN PUBLICIDAD es un coladero para la corrupción. Les recuerdo que este procedimiento se puede aplicar a contratos de obras, de importe igual o superior a 50.000 euros e igual o inferior a 200.000 euros. También para los contratos de servicios y suministros, de importe igual o superior a 18.000 euros  e igual o inferior a 60.000 euros. Este  procedimiento negociado sin publicidad  necesita  que se presenten, al menos, tres empresas capacitadas para la realización del objeto del contrato, siempre que ello sea posible, pero todo el mundo sabe los apaños que se producen  entre licitantes y administración. Por otro lado también es ampliamente conocido cómo se fraccionan contratos de importe superior para que puedan estar incluidos en este procedimiento. Esto lo sabe todo el mundo, todos los políticos que tocan poder y todo el sector empresarial de la provincia. Sorprende lo callados que han estado siempre las organizaciones  empresariales que deberían ser las primeras en reclamar la igualdad de oportunidades y basarse en los principios de competitividad, calidad y precio, atributos básicos en el mundo capitalista. Pero aquí hay lo que hay y estas organizaciones, que también sabían del procedimiento  y sus manejos, han preferido estar con la boca cerrada y no denunciar tales prácticas. Hoy por ti y mañana por mí compañero. Y así, poco a poco, se han tejido las mallas de la corrupción que llega a todas las partes de la nación. Nos parecemos a un queso gruyere lleno de agujeros negros. Cada vez se salva menos gente y menos sectores sociales. Como he dicho en otras ocasiones, tendremos que esperar a que las heridas supuren toda su inmundicia y sería muy positivo que las propias administraciones, desde dentro, empezasen a dar ejemplo, quizás forzados por las circunstancias, pero todo ayuda ¿No es de extrañar que casi ninguna de las denuncias de corrupción haya salido desde las propias organizaciones? ¿Tanto órgano de control, tanto código ético de qué sirve si se protege al corrupto desde dentro? Necesitamos llevar a cabo  cuanto antes, todos, una catarsis social.

        Salud y suerte


Antonio Gallego
 
 
 
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