Buenos días y buena suerte (17.12.14) - EL MANOSEO CONSTITUCIONAL
 
        El manoseo que está sufriendo la Constitución, sobre si debe reformarse o no, ya está resultando inaguantable e insufrible. Personalmente me salto todas las noticias sobre este asunto que aparecen en los medios de comunicación. Está claro que todo se ha acelerado a consecuencia de la pretendida independencia de Cataluña, que algunos partidos políticos, especialmente el PSOE, considera que se podría suavizar modificando algunos artículos de la carta magna, convirtiéndola en más federal. Se olvidan de que para los nacionalistas esta propuesta, a estas alturas, ya no les dice nada porque su objetivo está fuera de la Constitución Española.  Los nacionalistas vascos están callados esperando a ver cómo termina la película. Tampoco está claro si nuestro modelo territorial no es ya federalista en lo fundamental salvo algunos matices. Respecto a la derecha política, precisamente por el reto independentista, no quiere ni tocar la Constitución por la garantía que les da la declaración sobre la unidad indisoluble  de la nación española que se recoge en el documento y que cuenta con el apoyo de las fuerzas armadas. Esta postura tan firme posiblemente le dará votos en cualquier elección de ámbito nacional.

         Con respecto a lo que piensa Podemos sobre este asunto, su líder Pablo Iglesias se ha mostrado contrario a la independencia de Catalunya pero favorable al derecho a decidir de catalanes y vascos. "Como español soy partidario de que sigamos construyendo juntos este país” ha dicho pero, por el contrario, ha admitido que él no es nadie para decir lo que tienen que hacer catalanes y vascos. Con esta afirmación, más bien personal ¿Qué pasaría si al apoyar la consulta resulta que el voto es afirmativo? Todo indica que lo aceptaría. En IU también reina bastante confusión sobre la posible independencia de cualquier territorio español.

        Hay que reconocer que las organizaciones de izquierda se mueven con mucha ambigüedad sobre las aguas movedizas de la posible independencia de un territorio promovida por los partidos nacionalistas ya que se enfrentan a un contrasentido de carga profunda entre sus filas. Por una parte, la libertad que tiene toda comunidad a decidir su futuro y por otra el sentido reduccionista y empobrecedor que impregna cualquier partido nacionalista a los ideales de la izquierda, más universales. Sin olvidar los votos que se pueden ganar y perder según se posicionen ante este reto, que al final es lo que más se mira. No parece  que en estos momentos los españoles apoyasen a un partido político que se muestre favorable a la concesión de la independencia de Cataluña o País Vasco aunque contase con el voto mayoritario en sus territorios, por ello algunos partidos de izquierda se seguirán moviendo en la ambigüedad hasta que no les quede más remedio.

        El tema catalán lo veo totalmente bloqueado mientras esté el PP en el poder; tampoco creo que las fuerzas nacionalistas den marcha atrás salvo que sucedan cosas extraordinarias así que habrá que esperar a ver lo que sucede en el bando nacionalista catalán y a los resultados de las elecciones generales en 2015. Si se tiene que producir una batalla final, que posiblemente nadie lo quiera, tendremos que seguir mirando a la tan manoseada Constitución Española.

        Salud y suerte.


Antonio Gallego
 
 
 
Volver
Subir