Buenos días y buena suerte (4.02.15) - PARTIDOS, CRISIS, PACTOS
 

        Leo las noticias que aparecen en los medios nacionales sobre la larga crisis que arrastra la coalición Izquierda Unida y siento verdadera pena y preocupación por el futuro de esta organización política. No he sido nunca, a nivel nacional, un seguidor y votante de este partido, el tercero en importancia, y que no hace mucho soñaba con desbancar al PSOE como principal fuerza de la izquierda pero que, a pesar de sus altibajos, ha actuado casi siempre con bastante dignidad y coherencia en la política nacional.  También ha sufrido de siempre un castigo extra con la actual Ley Electoral que perjudica a los partidos minoritarios nacionales. La batalla está ahora centrada en la Comunidad de Madrid. Los problemas de este enfrentamiento los desconozco en profundidad y me quedo con los titulares de los medios que dicen que la causas principales son la aparición de Podemos, y su posible alianza con la coalición, además del asunto tan turbio e indecente de las tarjetas opacas de Caja Madrid,  que han contaminado a alguno de sus  dirigentes regionales.

        No sé demasiado de IU a nivel nacional, ni en  la propia comunidad de Castilla y León o en otras localidades y regiones. Yo sólo conozco a IU en Zamora y siempre la he respectado, admirado y votado en casi todas las últimas elecciones municipales en la capital. De su programa electoral para la ciudad hay cosas que me gustan y otras no tanto pero desde hace mucho tiempo he podido observar, como muchos zamoranos,  el trabajo intenso y serio llevado a cabo por muy pocas personas en el Ayuntamiento  y en la Diputación. Hablo de los Guaridos, Riveras, Molinas que han estado dando el callo por los ciudadanos. Seguro que han sido muchos más, algunos históricos –quién no recuerda a Amable García -, pero no demasiados. Conocen  las Instituciones por dentro, sus recovecos y pozos oscuros.  Saben cómo conseguir la información a pesar de que no se lo pone fácil el equipo gobernante. También cómo acercarse a los funcionarios. Todo ello ha permitido denunciar excesos, irregularidades, chapuzas inmobiliarias, falta de cumplimiento, mentiras y todo subterfugio que envuelve el poder en cualquier Institución. Sólo pensado en los zamoranos, considerándonos adultos, informando con precisión y documentación. No haciendo tracas facilonas, declaraciones exageradas o acusaciones gratuitas. Saben, en esencia, comunicar. Y todo sale de un ingente trabajo y dedicación personal. Su espíritu de colaboración con colectivos y ciudadanos ha sido real, no cosmético y ocasional, como sucede con otros partidos, y yo lo he podido comprobar muchas veces de forma directa. Los ciudadanos han sabido valorar esta realidad y elección tras elección premiaban su trabajo constante y anegado otorgando al partido mayor representación en las Instituciones. Todo ello en una ciudad, provincia y comunidad sociológicamente escorada desde siempre a la derecha. Posiblemente nunca toquen poder municipal pero nadie duda de que su oposición ha sido útil y eficaz para Zamora y en eso consistía su responsabilidad. Con ello han evitado muchos desaguisados por parte de la derecha  ¿Han hecho otros partidos lo mismo?

        Ahora que todo se está moviendo con gran aceleración en la política nacional y que también llega a las Autonomías y Ayuntamientos, se plantean pactos posibles entre los distintos movimientos de izquierda: coaliciones, agrupaciones de electores, Podemos, Ganemos, etc. Dentro de este torbellino, al parecer los órganos de IU en Zamora han decidido acudir a las próximas elecciones municipales de mayo con sus propias siglas. Personalmente aplaudo esta decisión porque para mí hubiese sido una decepción que se olvidasen de su digno pasado en esta ciudad y echasen por la borda todo lo que anteriormente he dicho sobre  ellos. Se lo han ganado solos. Lo que hagan otras fuerzas políticas se lo tendrán que ganar ellos mismos primero y el futuro está aún por escribir.

Salud y suerte


Antonio Gallego

 
 
 
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