Buenos días y buena suerte (13.05.15) - Reflexiones antes de votar
 
        La fecha del 24 de mayo se acerca y convendría que cada uno fuese haciendo su reflexión interna sobre lo que piensa hacer en estas elecciones municipales y autonómicas, más cuando hay un 35 % de indecisos que dicen irán a votar pero no saben aún a quien. En primer lugar, conviene no perder de vista el entono del voto. No se debe votar pensando en el entorno nacional, como pretenden los principales líderes nacionales ya que ahora no toca, y porque muchos partidos han tenido un comportamiento territorial mucho más concreto, y también más positivo, en los territorios cercanos,  en especial en el municipal  donde todos nos conocemos.

        Yo personalmente, que sí voy a votar, lo haré mirando al pasado por un lado pero también mirando al futuro. A los partidos de siempre – PP, PSOE e IU – les gustaría que el ciudadano sólo votase mirando hacia adelante ya que su pasado está plagado de errores y  muy marcado por la corrupción, que viene de lejos, en especial en el PP. Les gustaría que los ciudadanos se crean sus programas cara al futuro y confíen en que las nuevas caras que aparecen en sus carteles y anuncios electorales ya bastan para anunciar que aquí no ha pasado nada.  Caras nuevas no significa ideales y ética nueva y más cuando la mayoría de esas caras son de miembros del propio partido que llevan chupando rueda desde siempre dentro de sus aparatos internos.

        A los nuevos partidos, en especial Podemos y Ciudadanos, les gustaría que sólo se mirase hacia atrás para que el ciudadano vea la mierda, en forma de corrupción y gestión sospechosa, que rodea a los que algunos llama “casta”. Ellos no tienen pasado y sus programas  son una incógnita que puede, en algunos casos, chocar contra la tiranía del modelo capitalista neoliberal o piensan que para construir el futuro es necesario derribar lo anterior.  Eso sería un gran error. Siempre se construye desde una base que se debe mejorar pero no hacer tierra quemada.

        Por ello, cada uno de nosotros, antes de votar, debe mirar primero hacia atrás y una vez que ha analizado esa situación y sacado sus conclusiones, también debe mirar hacia adelante críticamente y valorar, sin creérselo todo, las promesas que cuentan los programas y no hacer demasiado caso de las piruetas o exhibiciones que hacen las caras nuevas de los candidatos que van en la lista. Este simple análisis descubrirá ya muchas contradicciones y dará luz al acto del voto. En España, por desgracias los programas suelen ser papel mojado. Después, los partidos siempre encuentran justificación para no cumplirlos.

        También aconsejaría al votante que no se meta demasiado en el ruido mediático que se monta en las campañas ya que los medios de comunicación no tienen nada de neutrales. Creo que la sociedad española ya tiene suficiente información para poder tomar sus propias decisiones.

        Con estos ingrediente, analizados, se debería votar. No hay que dejarse llevar por las inercias de siempre ya que volveríamos a estar en el mismo punto y la realidad ha demostrado los daños que ha causado.

        Salud y suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
Volver
Subir