Apuntes sobre la ciudad

 
 
Antonio Viloria
          Amigos del FORO:

Me llamo Antonio Viloria, soy un arquitecto jubilado y quien quiera conocer  más de mi trayectoria  profesional puede consultarlo en la web: antonioviloriaarquitecto en el dominio blogspot.com. Me dirijo a los lectores  del Foro para que conozcáis algo de mis actividades en relación con el Urbanismo de nuestra ciudad. Y es que me propuse hacer un recorrido mental que recogiese las vicisitudes  por las que ha pasado la ciudad desde que tengo memoria, con lo cual tengo una perspectiva de las políticas que se han seguido por los distintos gobiernos desde los años 50 del pasado siglo. Voy publicando,  de forma un tanto irregular, mis reflexiones en el periódico La Opinión de Zamora  sobre los episodios más  sobresalientes de la ciudad para que, en el futuro, puedan servir para ir formando una cultura de la propia ciudad y que sirva también para guía  en el futuro.

En el momento actual los problemas de esta ciudad, sometida ya desde hace unos años a un proceso de  desmoronamiento de su economía además de ocupar un lugar de cola   dentro del rango regional, han dado lugar a un tipo de gestión urbana cifrada en una actividad de desarrollo inmobiliario basado en nuevas extensiones  de suelo con un objetivo claramente de tipo especulativo. A esto se añade una administración regional que en vez de actuar como  factor compensatorio, atendiendo aspectos en precario y descuidados  de la ciudad con medidas como la rehabilitación de barrios antiguos,  sometidos a procesos de abandono por  la deficiencia de sus edificaciones y carencia de equipamientos, se ha dedicado a promover polígonos con aprovechamiento inmobiliario en zonas de uso agrícola o aprobar edificaciones con una legalidad discutible como detallaremos seguidamente.

El Polígono Industrial que pretendía desarrollar en Villagodio la Junta de Castilla y León fue parado por  la decidida resistencia de los ocupantes de estas tierras, perturbados por  unos pretendidos  objetivos de desarrollo de alta tecnología, que los  agricultores no habían soñado y que les llevaba  a su destierro.

El segundo tema es de cómo se ha gestionado la  aprobación urbanística del nuevo edificio del Consejo Consultivo de la Comunidad, que está ya funcionando, enfrentado a la mismísima Catedral. Este edificio, oculto detrás de una tapia que no deja ver traza alguna desde el exterior, viene a representar un paso atrás en el concepto civil  que debe tener un barrio y los elementos que lo componen como obra global de su arquitectura. En esta ciudad, los conventos -edificios herméticos- jalonaban los recorridos principales. Toda la ciudad suspiraba por su desaparición y cuando ya  ningún convento ofrecía esa cualidad, mira por cuanto  aparece uno de una nueva especie en la que parece como interesado en ofrendar unas vidas apartadas de las tentaciones  mundanas, en una isla de paz. Y nada menos que en el punto G de la ciudad. En ambos casos se ve un sometimiento del poder municipal que, obedientemente,  asume decisiones  de los poderes  autonómicos, sean o no oportunos para los intereses de la ciudad.

Yo solo quiero apelar de forma apurada y para antes de la elecciones, tan próximas ya, de que nos vayamos enterando sobre la actitud que vayan a tener nuestros futuros gobernantes en la participación que permitan las  tomas de decisiones a sus administrados y en las ideas que tengan sobre la modalidad de su gestión ¿Queremos más de lo mismo? Veo que ya tienen en marcha un polígono de 600 viviendas, lo que significa  seguir sin rehabilitar viejos barrios. O más planes trampa como con el edifico del Consejo Consultivo que permiten levantar la normativa aprobada  previamente  con el ardid de dejar abierta  su suspensión   para casos  que  ellos decidan, y más sí  el encargo viene de Valladolid. Todo para hacer este engendro que  ignora toda regla urbanística  consagrada por el uso y la Historia, que no se sabe si es para una secta   o un vulgar “refugium pecatorum”.

Antonio Viloria

Zamora, 18 de mayo de 2015


 
 
 
 
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