Otro debate más (9-12-2015)
 
        Cada vez queda menos para el 20-D y con ello se terminarán debates, sondeos, encuestas y opiniones. Entiendo que en una situación normal estos elementos de prospección son útiles al ciudadano pero llevamos demasiado tiempo con ellos, desde las europeas, municipales, autonómicas y catalanas. Así, cualquier alma se resiente. Además algunos medios toman demasiado protagonismo y fuerzan la noticia y el debate. Se están convirtiendo en demasiado actores.

Este lunes se ha celebrado en la Sexta el llamado “debate decisivo”, término acuñado por la cadena televisiva, lleno de efectos especiales, pero personalmente creo que es un paso más en un proceso personal de decisión no controlado sólo por los debates. Las percepciones personales son muy complejas e ilógicas; a veces uno se queda con lo anecdótico y no es fácil de analizar todos los argumentos, cifras y especulaciones de futuro que se le ofrecen al espectador. Lo que resulta evidente es que los españoles tenemos más donde elegir y eso es positivo. Creo que todos coinciden en que el protagonista no estaba en el estrado y fue claramente el perdedor por muchas explicaciones que se quieran dar desde su partido. Me refiero al Sr. Rajoy del Partido Popular. Su sustituta hizo todo lo que pudo pero partía de una losa difícil de soportar.

El Sr. Rajoy es una persona antigua y sin cintura para el cuerpo a cuerpo. Se mueve mejor dentro de la oficialidad de su cargo, en exposiciones con preguntas del público o en un cara a cara con el líder opositor de turno, en este caso con Pedro Sánchez de PSOE. Pero en un debate a cuatro, con gente joven mejor preparada cara a los medios de comunicación, con argumentos y desparpajo, que actúa sin complejos ante el poder poco tiene que hacer. Él lo sabe y por eso mandó a su vicepresidenta.

Los medios de comunicación, que son parte interesada, han dado su opinión sobre el debate, sus protagonistas, frases más destacas y posibles vencedores y perdedores, término muy mediático que personalmente no me gusta nada. Hay para todos los gustos pero como digo son parte interesada. En los pulsómetros que se ofrecen parece que el que salió mejor parado fue Pablo Iglesias pero estos métodos están fuera de cualquier control democrático. 

En fin, un paso más para llegar al final que personalmente estoy deseando que ocurra. Al menos para recobrar una cierta normalidad y entrar en la realidad de la gobernabilidad del país que no dudo será muy interesante y demostrará la verdadera  talla de los partidos y sus protagonistas. 

Salud y suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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