El cambio climático y nuestro reto por el cambio positivo

 
 
        Como Humanidad estamos ante un reto urgente, del que depende nuestra existencia en las próximas décadas.

Las diversas minorías que quedan en pequeños reductos como las tribus indoamericanas de Canadá, las tribus de las selvas, etc… nos muestran claramente como han vivido y viven en contacto con la Madre Tierra, respetando las diversas formas de vida como los animales y las plantas y solo usando lo que se necesita. Ellos están escandalizados con nuestro proceder destructivo.

Su filosofía y visión cosmo-espiritual nos muestra el camino que hemos perdido, ese respeto por el resto de las formas de vida.

Nuestro hermoso planeta es una Gran Madre, es un ser vivo lleno de pluralidad y generosidad en sus recursos.

Sus montañas son la estructura material de su grandioso cuerpo, sus ríos, sus lagos, mares y océanos...son las venas por donde fluye la rica sangre que nos nutrirá a todos sus diversos hijos. Sus hermosos bosques y masas forestales son su piel, que nos protegen de las inclemencias externas y también son sus pulmones por donde respira y desde donde nos trae a todos oxígeno.

La ciencia nos dice que todos somos a nivel microcósmico piececitas, átomos de unEl cambio climático y nuestro reto por el cambio positivo gran cuerpo...y que todos los sistemas de vida estamos unidos y mezclados en ese este complicado pero hermoso puzzle, incluso estamos unidos al Universo. Si un lugar de la tierra sufre cambios, todas sus piezas también lo sufren.

Este es el mundo global, interconectado, donde todos somos necesarios y donde todos nos necesitamos dentro del respeto y la tolerancia.

Reconociendo esto, entonces hay que poner en práctica el principio de compartir los recursos del mundo para todos. El principio de no despilfarrarlos y de llevar una vida más sencilla, más colaborativa y altruista entre nosotros.

En el último siglo y medio, el ser humano ha destruido este planeta como nunca antes, despilfarrando los recursos finitos que han tardado millones de años en formarse, estamos destruyendo selvas, contaminando ríos...etc. y matamos...a nuestros propios congéneres....en el nombre del progreso...o mejor dicho en el nombre de la codicia, así nos hemos convertido en la plaga más peligrosa que nunca se había conocido, somos el cáncer del planeta.

Los grandes problemas medioambientales a los que nos enfrentamos, no esperemos que los solucionen los gobiernos, solo se pueden solucionar si los ciudadanos se unen en un clamor mundial y empujan a los políticos a ello. Esto escribe Mohamed Mesbani fundador de la Organización Civil y Social "Compartir los Recursos del Mundo" (en sus siglas en inglés STWR), que colabora con las Naciones Unidas.

Las políticas económicas neoliberales que se han ido implementando desde la era Reagan y Thatcher por todo el mundo, y cuyo eslogan es la producción de bienes solo para el beneficio de una minoría privilegiada, si, estas políticas deben sustituirse por una economía más humana y de conservación de nuestro planeta.

En el caso de que sigamos tozudamente por este camino, vamos camino de nuestra propia destrucción.

Pero mirando nuestro potencial de manera optimista, nos encontramos a las puertas de grandes cambios en todos los sentidos y no hemos de tenerles miedo, solo hay que pujar por ellos:

El desarrollo imparable de la tecnología bien aplicada nos ayudará en todos los aspectos.

El uso de energías renovables de diferentes tipos resolverá uno de nuestros mayores problemas, quieran o no los poderosos, y la energía fósil se descartará finalmente.

La vida será más sencilla y con menos tensión y miedo, como pasa actualmente.

Y todos estaremos implicados y trabajando en la restauración de nuestro medio ambiente.

Como explica muy bien el ex presidente de Uruguay el Sr. Mújica, trabajaremos todos y muchísimo menos tiempo porque las máquinas nos reemplazarán en muchos trabajos rutinarios; usaremos muchos menos bienes de consumo porque serán de mayor calidad y durarán más. No habrá necesidad de cambiar el coche, el móvil a menudo...

Tendremos más tiempo que significa más libertad para dedicarlo a lo que más felicidad nos da: estar con nuestros hijos, amigos y disfrutar de nuestros hobbies y de la Naturaleza.

Buenos días Zamora. Hasta siempre.

Esther Castro Vélez


 
 
 
 
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