Tres evidencias

 
 
        Leyendo las noticias en un periódico de tirada nacional sobre la reciente reunión de la junta directiva del Partido Popular celebrada el lunes 15 en su sede de Madrid, me llamaron la atención tres cosas dispares pero entrelazadas entre sí. La primera fue observar una fotografía de tamaño medio donde tanto el presidente del partido Mariano Rajoy como Fernando Martínez Maíllo, beben con ansiedad sendos vasos de agua mirando al vacío. La segunda cosa que me sorprendió es que entre los 300 altos cargos que asistieron a la reunión, ciertamente importante por los pésimos resultados del PP en Cataluña y la tendencia a la baja que se observa en casi todas las encuestas publicadas, ninguno de los asistentes pidió la palabra. Todos muditos como en un funeral. La última cosa de interés para mí fue la reseña que hace el periodista Javier Ayuso cuando cita a Albert Einstein que decía que: “locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”

Creo que estas tres situaciones definen a la perfección el estado actual del partido que gobierna España en estos momentos: No saben a donde van, nadie desde dentro se atreve a decir nada, lo cual es muy preocupante, y se limitan a repetir los mismos errores pensando que el tiempo solucionará los problemas.

La situación de esta parálisis política es larga en el tiempo y se cimenta en laLa primera fue observar una fotografía de tamaño medio donde tanto el presidente del partido Mariano Rajoy como Fernando Martínez Maíllo, beben con ansiedad sendos vasos de agua mirando al vacío profunda historia de corrupción política abierta que afecta a una parte importante de la estructura del partido. Es una losa que no pueden evitar y los españoles lo saben. Ciertas manifestaciones de sus dirigentes políticos diciendo que “los que la hacen la pagan”, no convence a nadie. La realidad de los tribunales es evidente y está todos los días en la primera plana de los medios de comunicación.

La dinámica de la situación política que vive España en estos momentos, con el reto catalán abierto, y la aparición de otro partido de derechas que le está superando en juventud, imagen y dinamismo está rasgando sus vestiduras dejándolo cada vez mas desnudo en la acción política. Y eso que las izquierdas no están en su mejor momento.

La única salida pasa por su renovación interna, aceptada por su presidente, y que no perpetúe el viejo modelo ya gastado y sin fuerzas. Eso evidentemente tiene sus riesgos, pero creo que es el único camino. Al Sr. Rajoy se le llena la boca al hablar de patriotismo y sentido común, solo cuando le interesa, pero la mejor ocasión para practicarla la tiene ante sus narices.

Antonio Gallego
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora
16 de enero de 2018


 
 
 
 
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