El guirigay nuclear
 
 

 

Empiezo dejando muy claro que estoy en contra de la energía nuclear, fundamentalmente por los residuos que genera y su tratamiento posterior, que en los momentos actuales mantienen su peligrosa radiactividad durante miles de años. En estas condiciones, su peligrosidad potencial es enorme para la humanidad en su conjunto. En este medio he escrito artículos anteriores en el mismo sentido. Por otro lado, la realidad actual es que España tiene nueve centrales nucleares operativas que producen algo más del 20 % de la electricidad que todos consumimos, es decir, que al encender una bombilla, una quinta parte de su energía es de procedencia nuclear. Confío que esto no ponga nerviosa a mucha gente. Todos estos residuos son de los españoles y habrá que buscar una solución razonable como lo están haciendo en todos los países del mundo y nuestros políticos deberían ayudar a ello. Durante algún tiempo se pensó que la solución podía venir por “colocar” esta basura de alto riesgo en países tercermundistas a cambio de un pago anual, infamia que, por suerte, duró muy poco tiempo aunque sospecho que podría haber dejado tranquilas a muchas conciencias en nuestros maravillosos países del primer mundo, como ellos nos llaman.
No voy a gastar mucho tiempo en comentar el reciente culebrón del verano, el de Peque, que en mi opinión quedó totalmente descalificado desde el momento en que su Alcalde decide por si solo, sin contar con el Pleno de su Ayuntamiento ni con sus vecinos, en abrir una línea de información con respecto a la instalación del futuro almacén superficial de residuos radiactivos en su término municipal. Realmente vergonzoso. El guirigay nuclear
Pero sí que resulta curioso analizar las actuaciones de ciertos grupos políticos mayoritarios, PP y PSOE, en este asunto. Evidentemente descalificaron y se opusieron con todas sus fuerzas a la instalación de dicho almacén en Peque. Pero he aquí que, sorprendentemente, un diario nacional publica las posibles intenciones del Gobierno Central de cerrar en su plazo útil, 2009, sin prórrogas, la planta nuclear de La Garoña en Burgos y merece la pena conocer las declaraciones que se han producido sobre este cierre. Empecemos por las del Alcalde del Valle de Tobalina, Rafael González, que ponía de manifiesto que «es una mala noticia, porque si eso es así supondrá una enorme pérdida de puestos de trabajo por una parte, y de impuestos por otra», pues hay que tener en cuenta que el ingreso anual gracias a la presencia de la central asciende a 1,2 millones de euros. González también estaba molesto por la falta de un «plan alternativo» por parte del Gobierno y la Junta de Castilla y León, pareciéndole «demencial que no tengan nada estudiado al respecto»”. Sigamos ahora con las del presidente del PP burgalés, César Rico, que exigió al PSOE la aclaración del futuro de la central, pues de resultar cierto el anuncio se trataría de una «noticia pésima para la provincia» y un perjuicio para los ayuntamientos del PENBU (Plan de Emergencia Nuclear de Burgos) notable”. Asimismo la Junta de Castilla y León se dirigirá hoy al Ministerio de Industria para confirmar las intenciones del Gobierno Central respecto a la planta nuclear de Garoña y su posible cierre a partir de 2009, tras no concedérsele la licencia para mantener su actividad. Así lo señaló el viceconsejero de Economía del Ejecutivo autonómico, Rafael Delgado, quien denunció la «unilateralidad con la que actúa el Gobierno», de confirmarse esta decisión”.
Por su parte el PSOE de Burgos “pide tranquilidad a los vecinos de los ayuntamientos afectados ya que no existe una decisión firme sobre el cierre de Garoña. En todo caso, el PSOE de Burgos recuerda que jamás se podría plantear el cierre sin una alternativa económica y energética clara para la comarca, la cual no esta hoy sobre la mesa”.
También el Presidente de la Comunidad, Juan Vicente Herrera puso de manifiesto, «ante la seriedad de la noticia», que existen «muchos cientos» e incluso «miles» de puestos de trabajo de la Comunidad Autónoma vinculados a la actividad de la central nuclear y que corren peligro de confirmarse esta noticia.
Por su parte el grupo de Izquierda Verde (IU-ICV) considera que “si el Gobierno decide cerrar la central de Garoña y descartar la ampliación de la vida útil del resto de las nucleares que funcionan en España se deberá 'en gran parte' a la presión política que ha ejercido en los últimos años”.
Como vemos salvo el grupo IU-ICV, que mantiene su línea, muy posiblemente por su condición de partido minoritario en Castilla y León, todo el mundo en la zona se está asustando de lo que podría suponer ese cierre por los perjuicios económicos que causaría y se olvidan que esa central, como las demás, es productora de residuos nucleares que en su día tendrán que ir a un almacén superficial de residuos que nadie quiere.
Si sólo se trata de instalar un almacén de residuos radiactivos, con la creación de muchos puestos de trabajo e inversiones cuantiosas prima el rechazo al proyecto y todo el mundo se pone en contra; si lo que se trata es de cerrar una central que está generando riqueza económica real para la zona pero que también produce residuos nucleares, que en parte ya se almacenan en la propia central, todo el mundo se pone en contra. ¿Pero no es en realidad lo mismo? ¿Por qué esas posiciones tan dispares? La diferencia está en que en el primer caso no existe nada y será crucificado el que lo proponga y en el segundo ya existe mucha riqueza económica y nadie quiere perder votos, pero en los dos casos están hablando de la misma basura, sólo que parece, según el caso, que hay basuras sucias y otras limpias.
Con estas premisas, creo que lo que impera es la visión electoralista, a corto plazo, pensando en las próximas elecciones de mayo del año que viene y no el mantener una coherencia sobre el asunto nuclear, tan controvertido en todo el mundo. Está claro que, dependiendo de donde se plantee este problema, las opiniones y las presiones son diferentes, saltándose a la torera las razones fundamentales que son las que se deberían defender y transmitir a la ciudadanía. Parece que en política, por desgracia, todo vale.


Antonio Gallego
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora

Zamora, 19 de septiembre de 2006

 
 
 
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