Asimetría
 
 

 

El editorial de La Opinión de Zamora del pasado día 17 de abril argumentaba con acierto sobre la conveniencia de que el Gobierno de Castilla-León esté preparando su estrategia ante la posible negociación de un nuevo sistema financiero para las Comunidades Autónomas, y cargaba contra Maragall por su innegable papel de agitador en este asunto. Ignoraba, sin embargo, un aspecto que es causa fundamental de tantos años de continuas reivindicaciones del Gobierno de la Generalitat: La realidad que ahora tenemos en tanto que produce unos resultados muy dispares entre las autonomías de mayor riqueza; lo que unas (Euskadi y Navarra) dejan de aportar, es compensado con la aportación de otras (Madrid, Baleares, Cataluña...). Aún más es así después de la última negociación del "cupo vasco" (recordemos a Arzalluz diciendo que había conseguido de Aznar más que de todos los gobiernos anteriores juntos).

En los primeros días del mes de enero Puigcercós (ERC) manifestaba: "Euskadi y Navarra, que gozan del sistema de concierto económico, han de aportar como Cataluña, Madrid o Baleares, una cuota solidaria para el resto de España". "Que seamos respetuosos, no quiere decir que no nos tengamos que replantear cuál es el modelo de los vascos". "Los catalanes estamos financiando no sólo a los extremeños y andaluces, sino también a los vascos". Asumía así una propuesta de Pasqual Maragall que, meses antes, levantó ampollas en el País Vasco y que algunos venimos, desde hace años, considerando como esencial para el futuro de la organización del Estado. El silencio que, en su momento, siguió casi inmediatamente a la afirmación del President, prueba hasta qué punto hemos estado, y estamos, condicionados por la herida que sangra en Euskadi.

Mucho se ha dicho contra la "asimetría" que Maragall pregona desde hace tiempo, como si ésta fuera una novedad en sí misma, cuando la realidad que tenemos es claramente la de "un sistema autonómico asimétrico". Este debate, casi nominalista, plantea como novedad la transformación del Estado Autonómico "asimétrico" en Estado Federal,. No es, por tanto, la asimetría pregonada lo nuevo, sino el Estado Federal "asimétrico" pretendido.

"Pagar por renta y recibir por población". Esa frase que Maragall acuñó durante su campaña electoral y que ha venido utilizando para expresar con simplicidad lo que es, desde su punto de vista, el medio de superar los problemas de endeudamiento financiero que la Generalitat ha acumulado a lo largo de años de gobierno de Pujol, no encierra en sí misma un intento de romper la solidaridad del sistema. De hecho esa frase, cuyo simple enunciado es difícilmente cuestionable si se considera que no excluye (no puede hacerlo) las salvedades necesarias para la compensación de las circunstancias que sean fuente de injusticia (la despoblación, por ejemplo), resume en sí misma la concepción de la fiscalidad española: El deber de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos en función de la capacidad económica de cada cual, y el derecho de recibir iguales servicios en situaciones semejantes. Podríamos, entonces, hacerla más precisa diciendo (como Marcelino Iglesias en las Cortes de Aragón): pagar por renta y recibir por necesidad. En absoluto se podría decir lo mismo de un sistema que se basara en el cálculo de las balanzas fiscales, que ahora reclaman todos en Cataluña (incluso Maragall, que parece haber olvidado su frase electoral), porque se mantendría el deber de contribuir pero no el derecho a recibir en igualdad.

En su conferencia del día 6 de abril en Madrid, Maragall incidía de nuevo en la necesidad de que el régimen financiero de las comunidades forales no comporte resultados económicos privilegiados y aporten como las demás. Sin embargo, Maragall hace a la vez un salto sobre sus planteamientos y reclama nivel de servicios similar para un esfuerzo fiscal similar (mayores beneficios para quienes más pagan). Se pierde. Eso no casa con los criterios que antes pregonaba; y mucho menos con una visión socialista del problema. La propuesta final del tripartito catalán abunda en este criterio; Maragall, como digo, ha saltado sobre sí mismo.

Bien por las dificultades de mantener la cohesión del tripartito, o bien porque ha llegado a la conclusión de que no hay manera de conseguir que CIU abandone sus posiciones maximalistas, Maragall se apunta a una especie de "huida hacia delante" esperando que sean los del PSOE -y por supuesto los del PP- quienes impidan la aprobación del nuevo Estatut. Pone así a Zapatero ante la imposibilidad de cumplir su promesa de aprobar en Madrid el Estatut que se apruebe en Cataluña. El riesgo de que todo acabe en nada -ni Estatut, ni financiación- pero con la ruptura final entre PSC y PSOE es manifiesto. Tal vez considere eso como un mal menor, en la creencia de que, al menos, aseguraría renovar como President. Desde luego lo que sí parece claro, dados sus múltiples gestos de estilo pujolista, es que ha decidido que nadie le supere en imagen catalanista.

Son los grandes beneficiados de la actual situación (Euskadi y Navarra), no por la financiación basada en los Conciertos Económicos, sino por la mala negociación histórica del llamado "cupo", los que tendrían mucho que aportar. El riesgo es que aún no sea el momento de plantear una reforma de semejante calado, que incida sobre el cálculo de los "cupos"; y por lo tanto se vuelva a una negociación de menor envergadura que resuelva sólo los problemas inmediatos de carácter puramente electoral: Escenificar en Cataluña que se consigue más de lo que se ofrece desde el Gobierno central y manejar los datos en el resto de las Autonomías como mejor convenga a cada cual. La realidad es que la polémica se reproduce en cada legislatura y casi en cada ejercicio en función de la importancia que unos y otros tienen en las votaciones del Congreso. Así estamos desde la Transición y así seguiremos al menos hasta que se supere el problema de fondo: El agravio comparativo que se percibe en Cataluña con relación a Euskadi y Navarra.


Autor: Santiago Fernández
Barcelona mayo de 2005
(Miembro del Foro Ciudadano de Zamora)

 
 
 
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