LA COMARCALIZACIÓN ENCUBIERTA
       
 

 

En diferentes informes elaborados por el Grupo de Estudios de Salud Pública y Medio Ambiente (GESM) para la Junta de Castilla y León, se planteaba la necesidad de abordar la reorganización de nuestra red de servicios de salud pública sobre nuevas bases territoriales e institucionales. En dichos informes se cuestionaba la ineficiencia de los vetustos esquemas organizativos, heredados de los siglos XIX y XX, en los que en la actualidad se desarrollan, todavía, las funciones de salud pública en nuestra región. Y se proponían en concreto tres líneas de innovación en la organización de los servicios de salud pública: a) La creación de un nuevo ámbito territorial de gestión y ordenación de servicios en el área de salud: el distrito comarcal, demarcación en la que se deberían integrar varias zonas de salud con el fin de actualizar y optimizar el ejercicio de las clásicas funciones de salud pública. Este nuevo ámbito territorial debería coincidir para cada provincia con las áreas funcionales previstas en las Directrices Regionales de Ordenación Territorial sin desarrollar seis años después de haberse promulgado b) La ubicación en nuevos edificios polivalentes diferenciados de los actuales centros de salud de los servicios veterinarios, farmacéuticos, de consumo, y de medio ambiente junto a nuevos profesionales relacionados con la salud pública y c) La articulación de sistemas estables de cooperación e información sanitaria entre los servicios de salud dependientes de la Junta y el conjunto de municipios incluidos en cada distrito comarcal.
En definitiva se planteaba la necesidad de hacer visible de una vez la red de servicios y salud pública y su cartera de servicios en áreas tan claves como: la sanidad ambiental, promoción de la salud, protección de la salud, vigilancia epidemiológica, seguridad alimentaria, policía sanitaria, control de actividades clasificadas…etc.. Se proponía superar el actual nominalismo competencial en materia de salud pública, mediante el desarrollo de una nueva red de servicios que diese respuesta a los retos sanitarios del siglo XXI y a las muchas necesidades que en este terreno se les plantean a los Ayuntamientos. Ignoro a qué cajón, archivo o papelera de los servicios centrales, y/o provinciales de la Junta de Castilla y León, habrán ido a parar los informes del GESM, (gracias a Retemir se pueden consultar hoy en la pagina http://www.ciudadrodrigo.net/ en la sección actualidad/temas sanitarios/informes), pero sin ninguna duda el asunto vuelve a adquirir rabiosa actualidad a raíz de la iniciativa de la Junta de Castilla y León, en relación con la ordenación de sus servicios farmacéuticos y veterinarios. A este respecto son muy ilustrativas las manifestaciones efectuadas a la LA OPINION de Zamora el 11/07/05 por Juan Emilio Antón Jefe del Servicio Territorial de Sanidad de Zamora con ocasión de la toma de posesión en aquella provincia de treinta plazas de farmacéuticos titulares: "La idea que se está barajando en estos momentos es crear centros sanitarios específicos conjuntos para farmacéuticos y veterinarios. Las tareas asistenciales del SACYL han dejado en muchos casos sin espacio en los centros de salud a estos profesionales por lo que se trata de buscar alternativas en edificios de la propia administración o bien de los ayuntamientos". Claro que en la referida información se especifica más adelante con prudencia: "Todo ello, aclara Antón, son propuestas sobre las que se está trabajando sin que Sanidad haya aprobado aún ninguna medida al respecto".
Da toda la sensación de que nuestro gobierno regional por razones políticas, es decir por llevarle la contraria al PSOE cuando habla de comarcas, se ha embarcado en un desordenado, tímido y encubierto proceso de comarcalización de servicios públicos. La palabra comarca levanta ampollas en el PP porque desde los círculos del poder populares asentados en las Diputaciones no se ve con buenos ojos el desarrollo generalizado de determinados procesos de comarcalización de servicios. Pero hoy en día no tiene ningún sentido reservarle al veterinario un despacho en el centro de salud junto al pediatra para que analice las lenguas de los cerdos en busca de la existencia de triquina. Y resulta anacrónico que el farmacéutico analice las aguas residuales de su demarcación o las heces en busca de Salmonelas junto a la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria en un Centro de Especialidades (en el Centro de Ciudad Rodrigo se le ha reservado un cubículo de 45 mt2 para los veterinarios y 30 mt2 para los farmacéuticos). La complejidad que demandan los servicios de salud pública para responder a los retos sanitarios que se nos plantean en la actualidad, requiere de la Junta de Castilla y León una intervención decidida en la reorganización de su red de servicios de salud pública. No se trata tan solo de regular hoy en el BOCYL las funciones de los farmacéuticos, y mañana la de los veterinarios de sanidad. Cada Consejería no puede montar por su cuenta y riesgo su "chiringuito" en un medio rural disperso y despoblado, que exige la organización de estos servicios sobre bases intersectoriales integrando en un mismo proyecto y edificio polivalente a servicios interrelacionados dependientes de Sanidad, Agricultura y Ganadería, Consumo, o Medio Ambiente.
La otra sanidad, los servicios de salud pública se han convertido en la autentica cenicienta de nuestra organización sanitaria. Nadie, con excepción quizás de los sindicatos agrarios a raíz de los recientes problemas que la brucelosis y la tuberculosis están planteando e nuestra cabaña ganadera, los reivindica, y tan solo cuando truenan las crisis ambientales (la legionelosis, dioxinas o los herbicidas en el agua por ejemplo), o alimentarias (ahí están las vacas locas) nos acordamos de Santa Bárbara y nos preguntamos: "¿Pero quiénes son los responsables de nuestra seguridad en materia de salud pública? ¿A qué autoridad le corresponde garantizar estos servicios? ¿Qué resultados pueden hacerse públicos sobre sus actividades? La Junta debería dejar de "barajar ideas" como afirma Juan Emilio Antón y comenzar a poner encima de la mesa sus cartas en relación con la reordenación en profundidad de sus servicios de salud pública…

José María Francia Viña
Publicado en www.ciudadrodrigo.net
Zamora, 20 de julio de 2005

 
 
 
 
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