El cuaderno de notas
 
   

 

Hace ya algunos días tomé la decisión de comprarme un cuaderno nuevo para ir anotando las cifras y estadísticas más significativas de nuestra provincia y ciudad, poniéndolas en sintonía con los mismos datos a nivel nacional y de nuestra Comunidad de Castilla y León; también me compré un rotulador azul para remarcar aquellos datos positivos o esperanzadores y uno rojo para los de signo contrario (esto del color no tiene nada que ver con la política, lo hacen hasta los niños). La verdad es que hasta el momento siempre he usado el rotulador rojo pero no desespero en usar el azul algún día. A veces dudo si esta tarea que he empezado será positiva, posiblemente lo sea desde un el punto de vista técnico pero desde el personal y anímico, puede que acabe con depresión y eso que me considero de talante optimista, aunque cada vez me cuenta más trabajo. Parece que estoy inmerso en un agujero negro que cada vez me empuja más a un fondo sin luz.
De las muchos datos que llevo recopilados, el más preocupante es el de la despoblación que sufre nuestra provincia, que acabará irremediablemente reflejándose en nuestra ciudad. Recordemos estos datos, de sobra ya conocidos: Nuestro saldo vegetativo en el 2002 por cada 1000 habitantes era negativo (saldo entre nacimientos y defunciones). Llevamos perdiendo población desde los años cincuenta y entre 1991-2001 hemos perdido el 6,82 %, por lo que ya estamos por debajo de los 200.000 habitantes. Y como dice el geógrafo García Garzo, aunque en nuestros días la emigración es testimonial, se siguen marchando los jóvenes, especialmente los más cualificados. Nuestro Campus Viriato prepara jóvenes para marcharse ¡Qué triste destino!.
Esta situación no es única ya que provincias como las de Soria y Teruel tienen problemas similares a los zamoranos. Esto no nos sirve de ningún consuelo, todo lo contrario, debe ser un acicate para formar un frente común de denuncia y protesta y en ello estamos comprometidos los movimientos ciudadanos Teruel Existe, Soria ¡Ya! y el Foro Ciudadano de Zamora.
En estos días aparecen noticias en los Medios de Comunicación sobre las conclusiones que pueden alumbrarse en la Comisión de Población y ya se nos anuncia que no "van a descubrir el mediterráneo", cosa que nos tranquiliza porque el problema, lo reconocemos, no es fácil ya que se ha dejado pudrir durante muchos años de desidia, conformismo y falta de toma de decisiones apropiadas, en fin, en un mal gobierno tanto a nivel europeo, nacional y como de nuestra Comunidad. Al margen de las conclusiones que este grupo de expertos apunte, el problema siempre ha estado en el mismo sitio ya que existen estudios y diagnósticos desde hace años sobre el tema, suficientes para llenar de sobra una habitación. El problema está en tomar decisiones claras, presupuestadas y constantes en el tiempo, controlando sus resultados para poder aplicar las correcciones correspondientes. Ello obliga, además, a un acuerdo entre los partidos políticos para respetar las decisiones tomadas y no cambiarlas con la alternancia de poder, a todos los niveles. Aquí ya nos topamos con un escollo duro ya que hasta ahora, este espíritu colaborador entre partidos, apenas existe. Siempre encuentran razones para justificar todo. Está claro que son sus razones no las de los ciudadanos.
Este problema de la continua despoblación ¿Cómo lo ven los habitantes de Zamora?. Tengo la impresión que no entienden que lo que pasa en la provincia, en la crisis permanente del sector agrario, en el abandono de los campos, en el envejecimiento de la población afectará de lleno a la capital. Es una ola que también nos alcanzará a nosotros. Llegará un momento, por poner un ejemplo, que la compra de pisos de gente de la provincia, ya sea como inversión, ya sea para gozar de mejores servicios, en especial la sanidad, ya sea para dejárselo a los hijos, tocará fondo. El consumo interno va ligado a la población y su continua pérdida se reflejará en la compra de todos los bienes básicos y así sucesivamente. ¿Alguien se ha fijado en la llamada pirámide de población que tenemos, que de pirámide no tiene nada?. Es una pirámide sin base y todos sabemos lo importante que es tener un buen cimiento para que una casa no se caiga. El problema que tenemos no es sólo de la provincia, es de todos. Muchos de los que viven en la ciudad pueden no ver el problema, quieren estar tranquilos pero se están equivocando de una manera irresponsable.
La pregunta de siempre es ¿Qué hacer?. ¿Tenemos nuestro propio catálogo de medidas?. Yo personalmente me niego a entrar en ese juego. Esa pregunta es para los que tienen responsabilidades políticas, para los que pueden tomar decisiones. Nosotros, como ciudadanos, tenemos que presionar con fuerza, con decisión. Hace ya unas semanas, un sociólogo zamorano dudaba de la eficacia de ciertas manifestaciones, posiblemente se refería a movimientos ciudadanos, y yo me preguntaba ¿Qué hace él mismo cuando también denuncia a través de su pluma?. ¿Para qué sirve una conferencia?. ¿No sirve para nada?. Claro que sirve, no se notará al día siguiente, pero si los problemas que se denuncian son reales, si se busca el beneficio de la colectividad y no el individual o de grupo, sirve para mucho. En este camino estamos, un largo camino que no lo recorremos para estar solos, queremos sentir que la gente nos acompaña.

Antonio Gallego Rodríguez. Miembro de Foro ciudadano de Zamora

www.zamoraromanica.com/foro

Zamora, 17 de septiembre de 2004

 
 
 
 
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