MÁS SOBRE EL PLAN OESTE
 
 

 

Comparto las afirmaciones que en nombre del Foro Ciudadano de Zamora ha efectuado Ángel Bariego en La Opinión de Zamora del pasado día 8, manifestando sentirse "muy preocupado" al no encontrar "ni la seriedad ni el rigor" que esperaban por parte del gobierno de Zapatero en el desarrollo de las 115 medidas contenidas en el denominado Plan Oeste. Tal y como se suceden los acontecimientos, la propuesta del Foro Ciudadano sobre la creación de un equipo de personas "que estudie cómo poner en marcha las 115 medidas" parece razonable, y la única salida que, en realidad, le queda al PSOE para impedir que el Plan Oeste se vuelva contra quienes proclamaron sus excelencias en época electoral, y no saben, ahora, como desarrollarlo. Aunque se haya convertido en una costumbre de políticos de cortas miras, esperar a cada consejo de Ministros a ver cuantos millones de euros le caen a su pueblo para presumir luego de haberlos conseguido, no debiera equipararse esta actitud caciquil con lo que debiera ser el desarrollo del Plan Oeste. Resulta inexcusable que tanto los ministros y las ministras del gobierno central, (en el desarrollo de las zonas más pobres del país están implicados todos los ministerios), como la organización sectorial del PSOE, encuentren en su agenda un hueco, y con sus asesores un método, para desarrollar con seriedad y sin demagogia las 115 medidas del Plan Oeste. El desarrollo del Plan Oeste debería ser algo más que las ruedas de prensa de Caldera en Salamanca, algo más que de los anuncios puntuales de inversiones por cada diputado en su provincia o por cada alcalde en su pueblo. De lo contrario el Plan Oeste se puede convertir en un carajal partidario y en un guirigay electorero, imposible de apoyar por quienes inicialmente creímos que dicho plan podía ser una esperanza para las zonas más pobres y desfavorecidas de nuestra comunidad autónoma. Aclárense los señores ministros y las señoras ministras sobre lo que en su conjunto, (eso debiera ser un Plan), piensan hacer en las zonas más pobres de Castilla y León y de España; establezcan prioridades, discútanlo sus señorías en el parlamento, en las Cortes de Castilla y León, entre los gobiernos central y regional, (y si no se les caen los anillos también con quienes como el Foro Ciudadano de Zamora, el GESM o Pro Salud de Ciudad Rodrigo quieren efectuar aportaciones al respecto), constituyan los grupos de trabajo que sean necesarios, pero aprueben de una puñetera vez un calendario de intervenciones para que todos sepamos en que consiste el Plan Oeste. Lo demás es palabrería.
Y, por favor, dejen de marear la perdiz con operaciones de confusión y propaganda como la auspiciada por el diputado Jesús Cuadrado al anunciar (ver La Opinión de Zamora del día 3/10/2004) que "el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero planteará su respaldo a la construcción del Hospital de Benavente en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades Autónomas". Quienes conocemos las importantes funciones de este Consejo y la trascendencia de los acuerdos que en el mismo se tendrán que adoptar en relación con la deuda y el déficit sanitario de todas las comunidades autónomas, sabemos que el papel en el mismo de Solbes y Elena Salgado no va a ser, precisamente, el de poner sobre la mesa la construcción de nuevos hospitales comarcales en Benavente y Ciudad Rodrigo. La función del Consejo de Política Fiscal y Financiera lejos de plantear nuevos incrementos del gasto sanitario a nivel local, tiene que ver con el control de su crecimiento a nivel nacional, con la forma de pagar la deuda existente y con la transferencia a las autonomías de instrumentos para la obtención de más recursos ¿O es que el diputado Cuadrado cree que los hospitales de Benavente y Ciudad Rodrigo van a computarse como deuda sin haberse construido?, ¿Piensa, acaso, Jesús Cuadrado que en el Consejo de Política Fiscal y Financiera se van a convertir en facturas los agravios sanitarios a Benavente y Ciudad Rodrigo o las propuestas del Plan Oeste? No lo creo compañero.
Debería quedar claro, de una vez por todas, (para el PP, para el PSOE, para diputados, senadores, alcaldes, periodistas y para todos los ciudadanos interesados en la mejora de nuestros servicios sanitarios), que las competencias sobre la ordenación, planificación y gestión de los servicios asistenciales, y por lo tanto la decisión de construir, en su caso, los hospitales de Ciudad Rodrigo y Benavente, son exclusivas, repito Sr. Diputado, exclusivas de nuestra comunidad autónoma. Estas competencias son tan exclusivas que, si no se quiere sembrar más confusión, resulta inaplazable que se sienten a una mesa la ministra de sanidad Elena Salgado y el consejero de sanidad Cesar Antón, (y no precisamente en la del consejo de política fiscal), para que en el ámbito de sus competencias pongan en común sus planes. La utilización del fondo de cohesión sanitario para planes integrales de salud que sirvan para corregir desigualdades territoriales puede ser un buen instrumento ya apuntado por el GESM (Grupo de Estudios y Salud Pública) y Pro Salud de Ciudad Rodrigo. ¿Qué le diría Maragall a Elena Salgado si mi ministra enloqueciera y en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, le indicase que es su intención entrometerse en las competencias de la Generalitat y construir un hospital en Tarrasa? ¿A dónde mandaría Pascual Maragall o su consejera Geli a Elena Salgado…? ¿Será posible poner un punto de cordura sanitaria en el desarrollo de Plan del Oeste? Ojalá.
Me cogen con este artículo enviado las alusiones de mi buen amigo Paco Antón en su columna de ayer sobre que algunos expertos defendieron a finales de los 70 y principios de los 80 un hospital propio para Sanabria. Baste, hoy, con recordarle, (si se refiere a mi), que yo nunca defendí ni un hospital, ni un "hospitalillo" para Sanabria. Ahí esta la hemeroteca querido Paco.


José María Francia Viña

Octubre de 2004

 
 
 
 
 
 
 
 
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