Comunicado del Foro Ciudadano de Zamora: ¡CIUDADANO, TÚ ERES LA ÚNICA ALTERNATIVA!

       
       
 

 

 Todas las generaciones están afectadas: Los ciudadanos estamos viviendo uno de los momentos más críticos y graves de nuestro tiempo, uno de los más duros, largos e inciertos que hayamos conocido: jóvenes con un altísimo desempleo y sin futuro al­guno a la vista; asalariados que ven reducir sus ingresos y gran parte de sus derechos; despidos cada vez más fáciles (y baratos) para las empresas, gracias a la reforma laboral más destructiva realizada por este Gobierno, que carga directamente contra los derechos de los trabajadores; pequeñas empresas, que son la mayoría, y que no consiguen salir adelante mientras los impuestos suben; jubilados que ven menguar sus pensiones con la subida de la vida y el pago parcial de las medicinas y los parados , los más débiles de todo el proceso.

Amenaza a la Educación: Otro capítulo importante es la reducción que el actual Gobierno ha introducido con su último Real Decreto Ley en nuestro sistema educativo, que afecta desde la escuela infantil hasta la Universidad Púbica. Este país, que ya acu­mula un importante retraso respecto a los países europeos más desarrollados, no puede perder su capital educativo y cultural, que debe ser garantizado por el Estado.
Estos re­cortes pueden amenazar la supervivencia de nuestro ya debilitado Campus Viriato.

Desmantelar el Estado de Bienestar: En definitiva, todos aquellos derechos alcan­zados por la sociedad durante el siglo pasado, lo que nos garantizaba cierta seguridad y formaba parte de lo que se dio en llamar estado de bienestar: la sanidad y la enseñan­za pública, las ayudas al paro, las pensiones etc., está siendo desmantelado y atacado por la política de este gobierno, una política que no favorece a los ciudadanos sino a los intereses de las minorías económicas y financieras, a los bancos y grandes empresas, y que expulsa a los trabajadores y crea pobreza.

Una crisis de esta envergadura no puede ser cargada en su totalidad sobre los hombros de los ciudadanos sin que por ello paguen quienes desde el poder polí­tico y económico nos han conducido a esta situación. El mayor error que podemos cometer en estos momentos está en aceptar las mentiras que pretenden culpabilizarnos por nuestro despilfarro. Las causas de la crisis nos superan y tienen que ver con un modelo capitalista desbocado, sin contención moral y ética, que se basa en el consumo y el crecimiento constante estimulado sin cesar - porque el sistema necesita de nuestro endeudamiento - y que ha calado en toda la sociedad y se ha ido adueñando de los gobiernos hoy dirigidos desde los círculos económicos internacionales.

Fraude Financiero: Podríamos decir que todo comenzó con un fraude financiero sin precedentes, provocado por los grandes bancos de inversión y mercados de capitales en EE.UU, que ha contaminado a medio planeta, especialmente a Europa. Un desequi­librio político y fiscal en la Unión Europea, agravado por tener una moneda única, el euro, que impide a un país miembro tomar decisiones individuales, tanto en devaluación como en emisión de moneda.

Y específicamente en España, se ha producido el derrumbe del sector inmobi­liario, al que desde siempre se había apoyado desde todos los Gobiernos, en detri­mento de otras opciones, y que ha sido generosamente financiado por bancos y cajas de ahorro y por dinero procedente del exterior. Este derrumbe ha incrementado el paro en millones de personas, y precipitado a otros sectores provocando dramas familiares y personales, pérdidas de la propia vivienda y daños de gran envergadura a las empresas y entidades financieras.

 Aunque esta crisis no es solo española, sí lo es el modelo económico y de crecimiento por el que los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE han optado en nuestro país: el ladrillo y la urbanización brutal del territorio que ha destruido entornos agrícolas y amenazado a otros (caso de la vega de Villagodio), ciudades y litorales, que ha sobornado a políticos y ha engordado los presupuestos en todas las Administra­ciones, al tratarse de la fuente de financiación más importante de las administraciones locales.

¿Y en qué se ha invertido ese dinero durante todos estos años? En realidad quienes nos han gobernado hasta hoy no han pensado en buscar modelos de desarrollo alternativos que ahora pudieran tirar de la economía y ayudarnos a salir mejor de esta crisis. Por el contrario ese dinero ha servido para construir en muchos casos proyectos de escasa proyección de futuro y en ocasiones inútiles y faraónicos, que han provocado la indignación en los ciudadanos.

En España se han construido aeropuertos que no se utilizarán, ciudades de cultura desmedidas que no van a poder mantenerse jamás, además de otros ejemplos de irres­ponsabilidad y despilfarro de quienes nos han estado gobernando.

En nuestra comunidad, provincia y ciudad también tenemos ejemplos sobrados de una pésima gestión que nos ha llevado aún más a la ruina, sin que se hayan ma­terializado nunca proyectos de continuidad que sirvieran a las economías locales y de los ciudadanos.

Sin embargo sabemos:

        - Quiénes han incurrido en el despilfarro presupuestario y qué políticos han sido señalados por la Justicia.

        - Quiénes han generado los 16,7 millones de euros de deuda municipal sólo en Zamora, dejando de pagar a 863 proveedores que no han tenido la suerte o habilidad con la que han contado otros privilegiados.

        - Quiénes nos han embarcado en un proyecto faraónico como es el Teatro Ramos Carrión, cuya gestión y mantenimiento van a ser tan altos que estará cerrado muchos días del año a costa de nuestros impuestos, o el despilfarro del Consejo Consultivo, que ahora no se atreven a abrir, o el Centro de Congresos en la Universidad Laboral, ya paralizado, pero con un enorme agujero tras de si.

        - Quiénes han decidido proyectos absurdos como cubrir la piscina de la Sindical en Los Tres Árboles y hacer simultáneamente otra nueva descubierta en Higueras, cuando debía haber sido al contrario. O un Auditorio al aire libre que solo se usa unos días al año, mientras que esta ciudad no tiene ningún Centro Cívico en sus barrios como otras ciudades cercanas. Y las sucesivas remodelaciones (tres) de la plaza de San Martín.

         - Quiénes desviaron fondos europeos destinados a nuestra provincia para evitar la despoblación hacia otros fines, ante la complicidad muda de nuestros representantes políticos locales y provinciales. Mientras siguen hablando y sin hacer nada, sobre medidas contra la despoblación, nuevos modelos territoriales para generar mayor eficacia administrativa y evitar la fuga de jóvenes hacia otras comunidades.

        - Quiénes malgastaron los dineros europeos destinados al Museo Baltasar Lobo, que finalmente se ha quedado sin él.

        - Quiénes destruyeron la ciudad con un modelo urbanístico desorbitado, consolidado con el esperpéntico PGOU recién aprobado, pensado para una ciudad de 170.000 habitantes, a costa del salvajismo inmobiliario construido y que hoy permanece vacío y sin solución.

        - Quiénes se embarcaron en el proyecto del nuevo edificio municipal en Zamora, con operaciones irregulares y sospechosas, todas ellas en los tribunales, mientras los responsables siguen viviendo del erario público, e incluso algún ex alcalde, protagonista de esos hechos, se atreve a hacer declaraciones acusando a otros de mala gestión.

        - Quiénes montaron y desmontaron en un año una Sociedad de Turismo llena de agujeros. Y quiénes todavía pretenden gastar recursos públicos en proyectos absurdos como un campo de golf.

        - Quiénes no han sabido gestionar proyectos necesarios como el nuevo Conservatorio, la Escuela de Enfermería, el Centro del Antiguo Matadero donde debería ubicarse la Biblioteca Municipal de San José Obrero y el Centro de Educación de Adultos, todos aún sin concluir.

        - Quiénes son los que amañan los contratos de obras para que siempre queden entre los suyos.

En definitiva los ciudadanos sabemos muy bien qué se ha hecho con el dinero público, el que aportamos a través de los impuestos, y quiénes han tomado las decisio­nes mientras los ciudadanos se lo hemos permitido.
Ahora, en plena crisis, ese dinero público está siendo transferido a manos privadas por decisión de un gobierno que cada viernes, tras el Consejo de Ministros, se dedica a practicar una política de recortes, represiva y atemorizante, que intenta sumir a la po­blación en el miedo para que se resigne y acepte su incapacidad para sacarnos de la recesión a la que nos llevan sus políticas de austeridad.

Los ciudadanos les exigimos a los políticos que no nos mientan más, que no se echen las culpas unos a otros ya que todos están manchados. Y al mismo tiempo les exigimos una austeridad real en lo que se refiere a los gastos y remuneraciones de sus cargos y los del personal de su confianza. Les exigimos colaboración cons­tructiva y leal bajo el formato de un Pacto de Estado de larga duración mientras ten­gamos la crisis encima, que unidos les permita enfrentarse a las clases financieras que especulan con nuestro futuro y el de nuestros hijos.

A los ciudadanos solo nos queda enfrentarnos juntos a esta dura realidad, desen­mascarar las sucesivas mentiras que cada día nos confunden, e identificar a los respon­sables de tantos errores. Ya pasó el tiempo de quedarse en casa mientras otros deciden nuestro futuro. Ahora tenemos que implicarnos nosotros, movilizarnos, luchar contra el miedo, salir, hablar, preguntar, pedir responsabilidades. Y evitar que esa política contra los ciudadanos y los más débiles siga consumándose.

El tiempo de la pasividad ha terminado. Un nuevo ciudadano tiene que surgir de esta crisis, que actúe de manera organizada y global.

Zamora, junio de 2012

Ciudadanos en movimiento

www.forodezamora.com




 
 
 
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